El sector productivo del sudoeste chaqueño atraviesa un escenario marcado por los desafíos climáticos y las dificultades económicas, pero mantiene sus expectativas de crecimiento a partir de la innovación tecnológica, el acceso al crédito y el acompañamiento del sector privado.
La última edición de Agronea, una de las principales exposiciones agroindustriales del norte argentino, mostró los cambios que atraviesa la actividad. La incorporación de tecnología, maquinaria más versátil, sistemas de telemetría y el uso de drones para tareas como pulverización y siembra forman parte de las nuevas herramientas adoptadas por los productores.
También se observa un crecimiento de la agricultura regenerativa, con productores que buscan recuperar y preservar el suelo, mientras que el sector de maquinaria vial y la agricultura de precisión ganan espacio en la región.
A pesar de estos avances, los productores mantienen reclamos hacia el Estado por la presión fiscal, el endeudamiento y las dificultades logísticas, factores que impactan sobre la actividad y condicionan las posibilidades de expansión.
Otro de los desafíos es la falta de trabajadores especializados. La demanda de profesionales y técnicos supera en algunos sectores la disponibilidad de mano de obra capacitada, lo que pone a la formación laboral como otro de los puntos centrales para acompañar el crecimiento productivo.
En este contexto, el sector privado aparece como un actor clave para sostener la producción, con nuevas inversiones, incorporación de tecnología y alianzas que buscan adaptar al campo chaqueño a un escenario productivo cada vez más exigente.



