El Gobierno nacional anunció que presentará denuncias contra cinco empresas vinculadas con la exploración y explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas, al considerar que sus actividades se realizan sin autorización de la Argentina.
La medida se enmarca en el endurecimiento de la estrategia oficial para defender el reclamo de soberanía sobre las islas y sus recursos naturales. El Ejecutivo sostiene que la explotación petrolera en la zona constituye una afectación de los intereses argentinos y que las empresas involucradas podrían estar incumpliendo la Ley 26.659, que establece sanciones para actividades hidrocarburíferas no autorizadas.
El conflicto se concentra especialmente en el proyecto Sea Lion, ubicado al norte de las Malvinas, donde está prevista la explotación de petróleo. El Gobierno considera que el avance del proyecto representa una amenaza estratégica debido a la extracción de recursos naturales en un territorio cuya soberanía es reclamada por la Argentina.
Además de las acciones judiciales y administrativas, el Ejecutivo estableció nuevas medidas para reforzar los controles sobre empresas que participen de actividades hidrocarburíferas en las islas y sus espacios marítimos circundantes.
En paralelo, tres grandes compañías de servicios petroleros —SLB, Baker Hughes y Halliburton— comunicaron que no participan ni tienen previsto participar en procesos vinculados con el proyecto Sea Lion, en línea con la normativa argentina.
La ofensiva oficial forma parte de una estrategia más amplia sobre la cuestión Malvinas, que incluye un proyecto de ley para fortalecer la defensa de la soberanía, la creación de un Consejo de Seguridad Nacional y medidas destinadas a proteger los recursos naturales y la infraestructura estratégica del país.



