Las empresas Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum, que cuentan con licencias para operar el yacimiento petrolero Sea Lion, al norte de las Islas Malvinas, ratificaron que continuarán con el desarrollo del proyecto pese a las medidas anunciadas por el Gobierno argentino.
A través de un comunicado conjunto, las compañías sostuvieron que las licencias con las que cuentan fueron “legalmente otorgadas” por el gobierno local de las islas y remarcaron que tienen el respaldo “total y continuo” del Reino Unido.
Las petroleras aseguraron además que no esperan que las recientes medidas anunciadas por el presidente Javier Milei tengan un impacto significativo sobre las actividades de Sea Lion ni sobre el cronograma previsto para completar su desarrollo.
El anuncio se produjo luego de que Milei comunicara nuevas medidas destinadas a impedir que empresas extranjeras exploten recursos naturales en territorios que Argentina considera bajo ocupación británica. Tras conocerse las declaraciones del Gobierno argentino, las acciones de Rockhopper y Navitas llegaron a caer alrededor de un 10% en la Bolsa de Londres, aunque posteriormente recortaron parte de las pérdidas.
Un proyecto millonario
El proyecto Sea Lion se encuentra en el Atlántico Sur, aproximadamente 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas, y actualmente continúa en etapa de exploración.
Rockhopper descubrió petróleo en la zona en 2010 y, junto con Navitas, tomó en diciembre de 2025 la decisión final de inversión para avanzar con el desarrollo. Según datos de Navitas, el yacimiento cuenta con unos 314 millones de barriles de reservas probadas y probables.
La inversión prevista contempla unos US$1.800 millones hasta obtener el primer crudo, mientras que posteriormente se sumarían otros US$2.100 millones para el desarrollo de la explotación, proyectada inicialmente para un período de 30 años.
Las compañías insistieron en que sus permisos continúan vigentes y que las medidas anunciadas por la Argentina no modificarán sus planes para Sea Lion.



