La situación de Musimundo continúa generando preocupación entre sus trabajadores luego del cierre de distintas sucursales y la declaración de quiebra de la empresa. En este contexto, la Justicia dispuso la inhibición de los bienes de la firma, una medida destinada a preservar el patrimonio y permitir que los acreedores puedan avanzar en el cobro de las deudas pendientes.
El conflicto afecta especialmente a los trabajadores de las sucursales que fueron cerradas en la provincia de Corrientes. La empresa CARSA S.A., vinculada a la operación de Musimundo, cerró cuatro locales en la capital correntina y otros nueve en el interior provincial, dejando a decenas de empleados sin trabajo. En total, fueron despedidas 45 personas en la ciudad de Corrientes y alrededor de 90 en distintas localidades del interior.
Un proceso diferente al de un juicio laboral común
El abogado y representante de un grupo de trabajadores, Gonzalo Saravia, explicó que los empleados deberán atravesar un proceso judicial diferente al de un reclamo laboral convencional debido a la situación de quiebra de la empresa.
Según detalló, quienes fueron despedidos deberán presentarse dentro del proceso como acreedores de la deuda general de la compañía, para que sus indemnizaciones sean reconocidas dentro del expediente de quiebra.
La situación genera incertidumbre entre los trabajadores, ya que el proceso puede extenderse durante un período prolongado. Los abogados que intervienen en los reclamos anticiparon que será necesario seguir distintas etapas judiciales antes de determinar cuánto podrá cobrar cada trabajador y en qué momento.
La prioridad: preservar los bienes de la empresa
La inhibición de bienes busca evitar que el patrimonio de la compañía pueda ser transferido o utilizado en perjuicio de quienes tienen créditos pendientes. De esta manera, los activos de la empresa quedan sujetos al proceso judicial mientras se determina cómo se distribuirán los recursos entre los distintos acreedores.
Para los trabajadores despedidos, uno de los principales objetivos es lograr el reconocimiento de sus indemnizaciones laborales dentro del proceso de quiebra.
El caso vuelve a poner en el centro de la escena la crisis que atraviesa la histórica cadena de electrodomésticos y artículos para el hogar, que durante los últimos meses avanzó con el cierre de sucursales y la desvinculación de trabajadores.
La medida judicial representa ahora un nuevo capítulo en el conflicto y abre el camino para que los empleados afectados puedan reclamar formalmente las sumas que la empresa les adeuda.



