La Municipalidad de Resistencia avanza con trabajos para elevar las defensas hídricas en la zona sur de la ciudad, con el objetivo de evitar el ingreso del agua del río Paraná a los barrios más vulnerables. Las tareas se concentran sobre la avenida Rivadavia y el canal 16, donde se busca completar el sistema de protección de la capital chaqueña.
El operativo cuenta con un importante despliegue de maquinaria y personal municipal. Según informaron desde el área de Asuntos Hídricos, trabajan más de 30 camiones batea, cuatro excavadoras, cuatro cargadoras frontales y alrededor de 20 retroexcavadoras de menor porte para acelerar el levantamiento del terraplén.
La intervención apunta a proteger a entre 10.000 y 15.000 vecinos que podrían verse afectados ante una crecida de mayor magnitud. Entre los sectores considerados más sensibles se encuentran las chacras 214, 215 y 216, en inmediaciones del ex campo de tiro, donde existe un riesgo hídrico elevado.
Preocupación por una creciente anticipada
El nivel del Paraná ronda los 7,50 metros y la crecida llegó antes de lo previsto, ya que inicialmente se esperaba para los meses de diciembre, enero o febrero. Frente a este escenario, las autoridades no descartan que se registren nuevos picos de altura similares o superiores entre diciembre y marzo.
La defensa que se construye es provisoria, aunque los trabajos buscan alcanzar una altura que permita afrontar los niveles actuales del río. Para responder a una eventual crecida de 8,50 metros, todavía sería necesario elevar aproximadamente un metro más el terraplén y la avenida Rivadavia.
También trabajan en el escurrimiento del agua
Además del levantamiento de las defensas, el Municipio trabaja en el acondicionamiento de los canales de la zona sur para mejorar el drenaje durante las lluvias. También está prevista la instalación de nuevas bombas que permitan evacuar el agua acumulada en el canal 16 hacia el Paraná.
A futuro, el proyecto contempla consolidar la defensa y construir un reservorio que permita recibir el agua de lluvia y bombearla directamente al río.
Mientras continúan las tareas, el Municipio mantiene el monitoreo de la situación hídrica en coordinación con los organismos técnicos provinciales y nacionales, ante la posibilidad de que el fenómeno de El Niño provoque nuevas crecidas durante los próximos meses.



