Dos jóvenes de Sáenz Peña investigados por un presunto plan de ataque contra establecimientos educativos cumplen prisión domiciliaria preventiva por un plazo de 30 días, mientras la Justicia Federal avanza con las pericias sobre los dispositivos electrónicos secuestrados durante los allanamientos.
La situación fue confirmada por el abogado defensor, Cristian Arana, quien explicó que la investigación se inició a partir de una alerta del FBI, luego de detectar búsquedas e interacciones en internet vinculadas con posibles amenazas contra escuelas.
Según detalló el letrado, el procedimiento se realizó tras una consulta detectada el 28 de septiembre. La información fue comunicada a las autoridades nacionales y derivó en una investigación que incluyó un allanamiento en el domicilio de los jóvenes.
Durante el operativo, las fuerzas de seguridad no encontraron armas de fuego ni materiales explosivos. Sin embargo, secuestraron elementos informáticos, cuchillos de uso común y literatura que ahora forman parte de las pruebas bajo análisis.
Arana sostuvo que uno de los jóvenes habría reconocido que se trató de una “broma de mal gusto”. También rechazó versiones sobre supuestos planes contra establecimientos universitarios de Corrientes y afirmó que esa información no surge del expediente judicial, según su interpretación.
La defensa señaló que los investigadores deberán analizar el contenido de los teléfonos celulares y las computadoras para establecer el alcance de las conductas investigadas.
Mientras tanto, la causa continúa en etapa de investigación y las medidas judiciales buscan determinar si existió una planificación concreta de hechos violentos o si se trató de otro tipo de conducta. Los jóvenes mantienen su condición de investigados y rige el principio de presunción de inocencia.



