El electricista de 35 años que sufrió graves quemaduras tras la explosión de un medidor eléctrico en el centro de la ciudad evoluciona favorablemente, de acuerdo con la información brindada este miércoles por sus familiares.
Como parte del seguimiento médico, el hombre fue sometido a nuevos estudios para controlar la evolución de las lesiones. Además, un especialista en oftalmología evaluó posibles secuelas en uno de sus ojos a raíz del accidente.
Aunque la familia optó por no brindar mayores precisiones sobre su estado de salud, confirmó que la recuperación continúa de manera positiva y que el paciente sigue con el tratamiento de forma ambulatoria desde su vivienda, acompañado por sus allegados.
El hecho ocurrió días atrás mientras realizaba una conexión eléctrica particular en un comercio situado en la esquina de las calles 7 y 10. Según la información policial, la explosión se produjo cuando trabajaba sobre un medidor por pedido del propietario del local.
Tras el incidente, fue asistido por personal sanitario y trasladado al Hospital «4 de Junio», donde los médicos diagnosticaron quemaduras tipo AB en el rostro, el cuello y la mano izquierda. Luego de recibir las curaciones y el tratamiento correspondiente, fue dado de alta para continuar con la recuperación fuera del hospital.
En el lugar también trabajó personal de la División Criminalística, que llevó adelante las pericias para establecer cómo se produjo el accidente. Por su parte, operarios de Secheep retiraron el medidor del inmueble al constatar que el suministro eléctrico registraba una deuda por falta de pago.
fuente: Diariochaco



