El Gobierno del Reino Unido cuestionó las medidas impulsadas por la Argentina contra empresas e individuos que desarrollan actividades económicas en las Islas Malvinas y calificó las sanciones de “inaceptables” y “sin justificación legal”.
La postura fue expresada en un comunicado de la subsecretaria parlamentaria para los Territorios de Ultramar, Uma Kumaran, en representación de la Cancillería británica. Londres, además, ratificó su respaldo a las compañías vinculadas con actividades en el archipiélago, particularmente aquellas relacionadas con la exploración y explotación de hidrocarburos.
Desde el Reino Unido sostuvieron que los habitantes de las islas tienen derecho a desarrollar sus recursos naturales y defendieron ese argumento en base al principio de autodeterminación. También señalaron que el Gobierno británico y su red diplomática respaldan a las empresas e individuos alcanzados por las medidas argentinas.
La disputa por la actividad petrolera
El nuevo cruce se produce mientras el Gobierno de Javier Milei profundiza las acciones legales contra empresas que participan de proyectos de exploración petrolera en las cercanías de las Malvinas.
Entre las compañías involucradas se encuentran la israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration, vinculadas al proyecto offshore Sea Lion. Ambas sostienen que cuentan con licencias otorgadas por las autoridades de las islas.
Argentina, en cambio, sostiene que esas actividades se desarrollan sin autorización nacional y avanzó con denuncias y nuevas medidas para sancionar a las empresas que exploten recursos naturales en el área.
En ese marco, el Gobierno argentino envió al Congreso un proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía que amplía las sanciones para quienes exploten recursos naturales en las islas sin autorización argentina. La iniciativa contempla multas, inhabilitaciones y penas de prisión para determinadas actividades.
Dos posiciones enfrentadas
Mientras Buenos Aires sostiene su reclamo de soberanía sobre las islas y cuestiona la explotación unilateral de sus recursos, Londres afirma que Argentina no tiene jurisdicción sobre el territorio ni sobre las empresas que desarrollan actividades allí. Esa diferencia de posiciones también fue planteada por el Reino Unido en una guía publicada días atrás para respaldar a las compañías que operan en las Malvinas.
El nuevo pronunciamiento británico vuelve a elevar la tensión diplomática entre ambos países en torno a la soberanía de las Malvinas y, particularmente, al desarrollo de proyectos de hidrocarburos en la zona.



