La crecida de los ríos continúa generando complicaciones en distintos puntos de la provincia del Chaco. Según los últimos datos difundidos, 913 personas fueron evacuadas y otras 281 se autoevacuaron ante el avance del agua y el riesgo de inundaciones.
La situación mantiene en alerta a las autoridades provinciales y municipales, que coordinan tareas de asistencia y acompañamiento para las familias afectadas. Los operativos incluyen el traslado de personas hacia lugares seguros y la atención de las necesidades básicas de quienes debieron abandonar sus hogares.
El avance del agua afecta especialmente a las localidades y zonas ribereñas más expuestas, donde la evolución de los niveles de los ríos y las condiciones meteorológicas son factores determinantes para las próximas jornadas.
En este contexto, los equipos de emergencia continúan monitoreando las áreas comprometidas y evaluando las medidas necesarias para responder ante posibles nuevos desplazamientos de vecinos.
Las autoridades recomiendan a la población mantenerse informada a través de los canales oficiales, respetar las indicaciones de los organismos de emergencia y evitar circular por sectores inundados o con riesgo de anegamiento.
La evolución de la crecida será clave para determinar cómo continuará el operativo de asistencia en las zonas afectadas de la provincia.



