El Gobierno de Javier Milei considera que la crisis política que atraviesa Paraguay y la renuncia de su presidente, Santiago Peña, no modificarán el escenario regional ni la estrategia argentina dentro del Mercosur. En Casa Rosada atribuyen la situación a un conflicto interno paraguayo y confían en que el Partido Colorado mantenga la orientación aperturista que compartía con la administración libertaria.
Uno de los posibles sucesores de Peña es el vicepresidente Pedro Alliana, quien podría asumir para completar el mandato hasta agosto de 2028. Desde el oficialismo argentino consideran que su eventual llegada permitiría sostener la cercanía política entre ambos países y la agenda de apertura comercial.
La salida de Peña se produjo en medio de una crisis institucional vinculada a la intervención de Ueno Bank y al avance de un proceso de juicio político. La Cámara de Diputados paraguaya aprobó iniciar ese procedimiento, aunque rechazó el pedido contra Alliana. La definición sobre la sucesión todavía atravesaba instancias institucionales.
Mientras tanto, la Cancillería argentina, encabezada por Pablo Quirno, sigue de cerca los acontecimientos, aunque hasta el momento no realizó declaraciones oficiales.
Uno de los principales intereses del Gobierno argentino es preservar la agenda que impulsaba junto a Paraguay en el Mercosur, basada en el libre comercio, la desregulación y una mayor flexibilidad para que los países miembros puedan negociar acuerdos comerciales por fuera del bloque. Esta postura mantiene diferencias con la visión de Brasil, bajo la presidencia de Lula da Silva.
En el plano económico, desde el Ejecutivo también descartaron que la crisis paraguaya tenga un impacto significativo sobre los mercados argentinos. Sostuvieron que la reciente suba del riesgo país responde principalmente a la incertidumbre política interna.
De esta manera, la administración de Milei busca mantener sus vínculos con Asunción y sostener su estrategia comercial regional, mientras sigue la evolución de la crisis y el proceso de sucesión presidencial en el país vecino.



