El Gobierno avanza con nuevos recortes en los ministerios y, al mismo tiempo, enfrenta demoras internas para ordenar el paquete de 90 proyectos que Javier Milei anunció en la apertura de sesiones ordinarias. En el Ejecutivo sostienen que las carteras ya están presentando sus planes ante la Jefatura de Gabinete y que el eje inmediato es reforzar el control del gasto.
“Se están trabajando mucho los recortes y la decisión es profundizarlos”, aseguran en Nación. La instrucción que circula entre los ministerios es revisar partidas, programas y gastos operativos para cumplir con la nueva etapa de ajuste. El pedido alcanza a las nueve carteras y se canaliza a través de Manuel Adorni, con participación de equipos técnicos de Economía y Desregulación.
La trastienda muestra una tensión distinta en la agenda legislativa. El presidente anunció el 1 de marzo que cada ministerio había preparado diez paquetes de reformas estructurales y que iba a enviar todos los meses un conjunto de proyectos al Congreso durante nueve meses. En ese discurso, Milei definió el esquema como “90 paquetes de reformas estructurales” para rediseñar la arquitectura institucional del Estado.
En los ministerios admiten que el objetivo sigue en pie, pero reconocen que el armado no avanza al mismo ritmo en todas las áreas. “Lo quieren hacer y están trabajando sobre eso, pero no hay tanto material”, sostiene una fuente oficial. En el entorno del jefe de Estado buscan evitar que el anuncio quede desacoplado de textos concretos y de una estrategia parlamentaria viable.
En el Gobierno advierten que el margen de maniobra es más estrecho por una combinación de menor recaudación real, rebajas tributarias ya aplicadas, presión de gastos sensibles y la necesidad de cumplir con la meta de superávit primario. El informe de ARCA de marzo mostró una recaudación nominal que volvió a quedar por debajo de la inflación interanual en distintos componentes, mientras que el FMI pidió sostener un “control del gasto riguroso y continuo” como parte del programa vigente. En ese contexto, Economía y Jefatura de Gabinete presionan a los ministerios para presentar nuevos recortes.
La revisión de organismos públicos también forma parte del mismo tablero. El Decreto 462/2025 había dispuesto la disolución de la ARICCAME, el Instituto Nacional de la Agricultura Familiar y el INASE, además de transformar en unidades organizativas al INV, INTA, INTI e INPI. Esa norma fue rechazada por ambas cámaras y quedó abrogada, por lo que el Ejecutivo ahora evalúa recuperar parte de ese esquema por vía legislativa.
En la Casa Rosada vinculan los recortes con la necesidad de mostrar resultados administrativos antes de enviar nuevas reformas de alta conflictividad al Congreso. La estrategia oficial es combinar medidas de ejecución interna, anuncios sectoriales y proyectos de ley que puedan sostenerse en la negociación con bloques dialoguistas. La dificultad es que no todos los ministerios tienen iniciativas listas para convertirse en paquetes legislativos.
La oposición y los gremios estatales miran con desconfianza la nueva etapa de la motosierra. En el oficialismo descuentan que cualquier avance sobre organismos, estructuras descentralizadas o empleo público volverá a abrir resistencias en Diputados y el Senado. Es por eso que en Balcarce 50 intentan ordenar primero el inventario de recortes para después definir qué textos enviará al Congreso.
Fuente: TN



