La investigación por la muerte de Julián Álvarez Guardia sumó un nuevo elemento que llamó la atención de la querella. Sus abogados denunciaron que se registraron transferencias desde cuentas bancarias y billeteras virtuales del joven el 3 de agosto, cuando ya había fallecido y se realizaba su velatorio.
Según la presentación realizada ante la Justicia, los movimientos fueron detectados a partir de extractos del Nuevo Banco del Chaco (NBCH). Aunque los montos identificados inicialmente no serían significativos, la querella considera relevante establecer quién efectuó las operaciones y cómo se pudo acceder a las cuentas.
Uno de los principales puntos que buscan esclarecer es el destino y uso del teléfono celular de Julián. De acuerdo con lo señalado por los abogados, el dispositivo habría sido entregado a la familia de la víctima por allegados de Victoria Cantero, única persona detenida y acusada por la muerte del joven, varios días después del fallecimiento.
A partir de esta situación, la querella solicitó al Ministerio Público Fiscal que requiera información oficial al banco para determinar con precisión las operaciones realizadas, los horarios, los destinatarios y el destino de los fondos.
Los representantes de la familia remarcaron que, por el momento, no pueden determinar quién realizó las transferencias ni establecer cuál habría sido su finalidad. Sin embargo, sostienen que los movimientos deben ser incorporados a la causa y analizados como parte de la investigación.
Ahora, una de las líneas de trabajo apunta a reconstruir qué ocurrió con el celular de Julián después de su muerte, quién pudo haber tenido acceso al dispositivo y bajo qué circunstancias se realizaron las operaciones registradas en sus cuentas.



