El Gobierno avanza en una recomposición salarial para el personal de las Fuerzas Armadas y de las fuerzas federales de Seguridad, luego de los reclamos que se profundizaron en los últimos meses por la pérdida de poder adquisitivo de los haberes.
La decisión fue analizada este martes durante una reunión de la Mesa Política en Casa Rosada, donde la conducción del oficialismo repasó además la agenda legislativa de las próximas semanas. Tras el encuentro, fuentes oficiales anticiparon que en los próximos días se anunciarán medidas vinculadas con los ingresos de ambos sectores.
Por ahora, no está definido públicamente cuál será el porcentaje de aumento ni desde qué mes comenzará a aplicarse. El Ejecutivo trabaja sobre las alternativas presupuestarias y el alcance de la recomposición, que abarcaría al Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea y también a las fuerzas federales bajo la órbita del Ministerio de Seguridad.

El planteo salarial cobró fuerza ante el deterioro de los ingresos de parte del personal uniformado. En el Gobierno admiten que los haberes quedaron rezagados frente a la evolución de los precios y buscan avanzar ahora con una mejora específica que permita recomponer al menos una porción del poder adquisitivo perdido.
El reclamo salarial de los militares
La situación de las Fuerzas Armadas arrastra una discusión que se remonta al inicio de la actual gestión.
En enero de 2024, el Gobierno postergó las últimas etapas del esquema de jerarquización salarial iniciado durante la administración anterior. Desde entonces, los militares recibieron las actualizaciones correspondientes a la Administración Pública Nacional, pero continuaron los reclamos por una recomposición específica.
La última actualización formal de la escala general de haberes militares fue establecida este año mediante una resolución conjunta de los ministerios de Economía y Defensa, que fijó nuevos valores para enero, febrero, marzo, abril y mayo de 2026, siguiendo los criterios salariales aplicados al resto de la administración pública.

A eso se sumó una modificación específica en junio. Mediante el Decreto 473/2026, el Ejecutivo incorporó un suplemento por título para el personal militar, con adicionales equivalentes al 10% del haber mensual para determinados títulos de educación superior, 15% para títulos universitarios de grado y 25% para posgrados, especializaciones, maestrías o doctorados, siempre que la formación sea afín a las tareas desarrolladas.
La norma justificó esa mejora en la necesidad de retener personal especializado y mencionó expresamente áreas como ingeniería, informática, medicina, logística avanzada y ciberseguridad. El beneficio comenzó a tener vigencia desde julio y también alcanzó, bajo determinadas condiciones, a retirados y pensionados.
Se espera también una mejora para las Fuerzas de Seguridad
El anuncio en preparación también comprenderá a las fuerzas federales dependientes del Ministerio de Seguridad, encabezado por Alejandra Monteoliva. Allí están comprendidos, entre otros, integrantes de Gendarmería Nacional, Prefectura Naval, Policía Federal, Policía de Seguridad Aeroportuaria y Servicio Penitenciario Federal.
En abril, el Gobierno ya había dispuesto para ese personal una suma fija excepcional de $40.000, no remunerativa y no bonificable, junto con adicionales diferenciados según los distintos grados. En aquel decreto, el Ejecutivo argumentó precisamente la necesidad de adoptar medidas que impactaran de manera directa sobre la capacidad adquisitiva.
La nueva recomposición, en cambio, se encuentra todavía en etapa de definición. El porcentaje, los montos por jerarquía y la modalidad de implementación son los principales puntos que restan cerrar.
El tema fue uno de los ejes de la reunión política que encabezó Karina Milei y de la que participaron, entre otros, el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el ministro de Economía, Luis Caputo; Martín Menem; Patricia Bullrich; Santiago Caputo; Eduardo “Lule” Menem; Ignacio Devitt y el secretario de Comunicación y Medios, Fabián Fernández.
En paralelo, el ministro de Defensa, Carlos Presti, mantuvo reuniones con funcionarios de su equipo para analizar cuestiones presupuestarias vinculadas con la cartera, mientras el Ejecutivo termina de definir cuánto costará la recomposición y cómo compatibilizarla con la política de contención del gasto público.
Fuente: NA / lr



