A pesar de la reciente disminución en los precios de algunos productos, el consumo de frutas y verduras continúa retraído en la provincia. Así lo advirtió Américo Barúa, presidente de la Cooperativa Frutihortícola, quien describió un escenario complejo para los comerciantes, marcado por las bajas ventas, las compras reducidas y los elevados costos de transporte.
Según explicó, las familias chaqueñas compran cada vez menos y priorizan únicamente los alimentos indispensables para el consumo diario. Incluso, señaló que algunos clientes adquieren apenas dos papas, un tomate y una cebolla para preparar una comida.
Esta caída en la demanda también genera pérdidas para los comerciantes, ya que se trata de productos perecederos que pueden deteriorarse si no se venden a tiempo. A esto se suma que deben trasladar menores cantidades de mercadería, pero afrontar prácticamente los mismos costos logísticos.
En cuanto a los precios, la papa y la cebolla registraron bajas en los últimos días. Sin embargo, el cajón de tomate se comercializa alrededor de los $35.000, mientras que el morrón continúa con valores elevados. Las naranjas y las manzanas, por su parte, mantienen precios relativamente estables.
Barúa también destacó que cerca del 90% de la mercadería que llega a la cooperativa proviene de localidades ubicadas a más de 1.000 kilómetros, por lo que los gastos de transporte tienen una incidencia importante en la actividad.
Finalmente, el dirigente remarcó que la recuperación del consumo es fundamental para mejorar la situación del sector y reconoció que el panorama continúa siendo complicado para los comerciantes frutihortícolas.



