Mariano Hruza viajó para competir y capacitarse como jurado internacional de asado, pero el fuerte sismo obligó a suspender todas las actividades
Lo que debía ser una experiencia de crecimiento profesional y competencia internacional terminó convirtiéndose en una situación inesperada para el asador chaqueño Mariano Hruza, quien permanece en Colombia luego del terremoto que afectó la región de Cali y provocó la suspensión de vuelos, concursos y capacitaciones previstas para esta semana.
En diálogo con Vía Radio, Hruza llevó tranquilidad a su familia, amigos y a todos quienes se preocuparon por su situación tras conocerse la noticia del sismo.
“Quiero agradecer los mensajes tan lindos que me mandaron. La verdad que uno se siente querido al conocer tantos amigos y saber que somos apreciados”, expresó emocionado.
Del campeonato nacional a una invitación internacional
Hruza explicó que su viaje a Colombia fue consecuencia de una destacada trayectoria en competencias de asado. Si bien aclaró que el último torneo no fue el que le dio la clasificación, recordó que el año pasado ganó una competencia que le permitió sumar puntos hasta consagrarse campeón nacional.
“Gané el concurso a nivel nacional y eso hizo que Rubén Ortiz me invitara a venir a Colombia para participar del concurso de la S.A.O., en las categorías de asado al estilo americano”, contó.
Además de competir, el grupo tenía previsto realizar una capacitación intensiva para convertirse en jurados internacionales de asado.
“Terminábamos el examen y nos íbamos a estudiar a otra ciudad cerca de Cali”, relató.
El terremoto los sorprendió en pleno vuelo
El momento más impactante del viaje ocurrió cuando el grupo se encontraba volando desde Asunción hacia Panamá.
“A nosotros nos agarró en vuelo. El viaje era de cuatro horas, pero estuvimos dos horas más sobrevolando y no entendíamos qué estaba pasando”, recordó.
Según explicó, recién al aterrizar en Panamá pudieron acceder a señal telefónica y enterarse de la magnitud de la situación.
“Fue todo muy loco. No había tormenta ni ningún indicio de problema, simplemente seguíamos volando”, señaló.
Posteriormente debieron esperar varias horas porque los vuelos hacia Colombia habían sido suspendidos temporalmente.
“Estuvimos casi dos horas parados en Panamá hasta que habilitaron nuevamente los aeropuertos”, detalló.
Sin sistemas, sin efectivo y en medio de la emergencia
Al llegar a Cali, las dificultades continuaron. Hruza contó que el aeropuerto funcionaba con muchas limitaciones debido a los cortes de energía y problemas en los sistemas.
“Habíamos traído billeteras virtuales, tarjetas y pesos argentinos, pero no teníamos pesos colombianos y no funcionaban los sistemas para pagar”, explicó.
La situación obligó al grupo a utilizar los dólares que llevaba una de las acompañantes y compartir alojamiento para reducir gastos.
“Terminamos todos en una misma habitación porque no podíamos pagar otra”, comentó.
Durante el traslado desde el aeropuerto pudieron observar los daños provocados por el terremoto.
“Veíamos fachadas derrumbadas, casas viejas quebradas, techos coloniales caídos y hasta la cúpula de una iglesia destruida”, describió.
“Acá cerca murió una familia entera”
Actualmente el grupo se encuentra alojado en una ciudad ubicada a unos 20 kilómetros de Cali, en una zona que consideran más tranquila.
“Acá estamos más seguros, pero todo está revolucionado”, afirmó.
Hruza relató que incluso en las localidades cercanas hubo víctimas fatales.
“Acá cerca donde estamos nosotros murió una familia entera”, aseguró.
Pese al contexto, destacó la solidaridad de los colombianos que los están asistiendo.
“El muchacho que nos recibió nos brindó todo. Los colombianos son muy amables, muy amorosos, se ofrecieron para ayudarnos en lo que necesitáramos”, valoró.
El concurso fue suspendido y buscan regresar
La competencia internacional y la capacitación fueron suspendidas de manera definitiva a raíz de la emergencia.
“No se pospuso, se suspendió directamente”, explicó Hruza.
Ahora el principal objetivo del grupo es reorganizar el regreso a la Argentina, aunque reconoció que modificar los pasajes resulta complejo y costoso.
“Queremos hacer hasta lo imposible para volver a casa”, sostuvo.
Antes de decidir regresar inmediatamente, los organizadores incluso evaluaron donar parte de la carne destinada al concurso para colaborar con bomberos o municipios afectados por la tragedia.
“Habíamos traído una gran cantidad de carne y pensamos en entregarla a quienes la necesitaran, pero después todo volvió para atrás por la situación”, comentó.
“Tenemos dónde dormir y comida”
Finalmente, Hruza insistió en llevar tranquilidad a sus seres queridos y remarcó que, pese a la incertidumbre, el grupo se encuentra en buenas condiciones.
“Primero está la salud. Nosotros estamos bien, tenemos dónde dormir, tenemos comida y tenemos medios de comunicación como ustedes para que nuestras familias sepan que estamos tranquilos”, expresó.
También reconoció que las primeras horas posteriores al terremoto fueron especialmente difíciles.
“Ayer fue un problema porque todo colapsó y nadie sabía bien qué estaba pasando. Hacía más de 20 años que no ocurría algo así y todo está en la incertidumbre”, concluyó.



