En un reciente análisis realizado por el Grupo BMJ, editorial médica internacional, investigadores determinaron que un mayor consumo de legumbres y alimentos a base de soja reduce de manera significativa el riesgo de desarrollar hipertensión arterial. El trabajo, publicado en mayo de 2026 y basado en datos de varios continentes, evaluó cómo la alimentación puede influir en la salud cardiovascular a nivel mundial.
El análisis incluyó información procedente de estudios observacionales de Estados Unidos, Asia y Europa. De acuerdo con los resultados, personas que incorporan regularmente alimentos como porotos, lentejas, garbanzos, tofu y leche de soja en su dieta presentaron un riesgo notablemente menor de padecer hipertensión. Según el reporte de la revista científica BMJ Nutrition Prevention & Health, el beneficio mayor se observó con una ingesta diaria aproximada asociada a menor riesgo de hipertensión.
Datos concretos y fuentes científicas

Un análisis internacional revela que el consumo diario de legumbres y soja puede reducir significativamente el riesgo de hipertensión, impactando la salud pública. (Imagen Ilustrativa)
A partir de la revisión de diez artículos científicos y doce estudios de largo plazo, el equipo evaluó datos de países como China, Irán, Japón, Corea del Sur, Francia y Reino Unido. Según los autores, el análisis abarcó muestras que variaron entre 1.152 y 88.475 participantes, con registros de hipertensión desde 144 hasta más de 35.000 casos.
De acuerdo con los especialistas, quienes consumieron más legumbres presentaron un 16 % menos de probabilidad de desarrollar hipertensión, mientras que el grupo con mayor ingesta de soja mostró una reducción del 19% en el riesgo.
Al analizar la cantidad consumida, el estudio mostró un descenso progresivo del riesgo de hipertensión hasta llegar a cerca del 30 % al alcanzar los 170 gramos diarios de legumbres. En el caso de la soja, los beneficios máximos se alcanzaron entre 60 a 80 gramos diarios, con una reducción del riesgo entre el 28 % y el 29 %. El consumo por encima de ese rango no evidenció ventajas adicionales, explicó el equipo investigador.
Según los científicos, las legumbres y los alimentos de soja contienen potasio, magnesio y fibra dietética, nutrientes asociados con una presión arterial saludable. Además, la fibra soluble presente en estos alimentos puede transformarse en el intestino en ácidos grasos de cadena corta, que favorecen la relajación de los vasos sanguíneos. Los productos de soja aportan también isoflavonas, compuestos vegetales relacionados con la disminución de la presión arterial.
Limitaciones y recomendaciones para la salud pública

Además, los autores señalaron que la evidencia apunta a una relación causal probable entre el consumo elevado de legumbres y soja y la menor incidencia de hipertensión. Según el análisis, los estudios incluidos presentaron diferencias en los tipos de legumbres, métodos de preparación, patrones dietéticos y definiciones de hipertensión arterial. Los niveles de consumo también variaron entre regiones.
De acuerdo con el equipo de científicos, “los resultados de este metaanálisis tienen importantes implicancias para la salud pública, dada la creciente prevalencia mundial de la hipertensión”. El consumo actual de legumbres en países europeos y en el Reino Unido se sitúa entre 8 a 15 gramos diarios, muy por debajo de la cantidad recomendada para la salud cardiovascular, que oscila entre 65 a 100 gramos diarios.
El director del Instituto Global NNEdPro para la Alimentación, la Nutrición y la Salud, Sumantra Ray dijo que, “esta investigación refuerza la evidencia sobre los beneficios cardioprotectores de las dietas basadas en plantas”. Según el experto, los hallazgos aportan argumentos sólidos para que las guías alimentarias prioricen las legumbres y la soja como fuentes principales de proteínas saludables.
El análisis también identificó objetivos prácticos de ingesta que podrían incorporarse a las guías dietéticas y a la atención clínica, aunque persisten dudas sobre si los beneficios de la soja se estabilizan debido a un límite biológico o a la falta de más estudios.
Según Ray, “no podemos descartar la influencia de factores no medidos” en los resultados. Los expertos coincidieron que, si bien se necesitan más investigaciones a gran escala, las evidencias respaldan la integración de legumbres y soja en la dieta diaria para reducir la carga global de la hipertensión.
Fuente: Infobae



