La Justicia federal comenzó a recibir los primeros informes en la causa que investiga a Claudio “Chiqui” Tapia por presunto enriquecimiento ilícito durante su paso por la CEAMSE. El expediente busca determinar si hubo un crecimiento patrimonial injustificado entre 2017 y 2024.
Entre la documentación incorporada aparecen declaraciones juradas patrimoniales y un informe sobre las operaciones de compra y venta de dólares realizadas por el presidente de la AFA. Según esos registros, Tapia concretó 215 compras de divisas por un total de $239 millones y 192 ventas por $1.975.901.003.
La Justicia deberá ahora determinar el origen de esos fondos y contrastarlos con los ingresos declarados por Tapia. Una de las hipótesis que se analiza es que parte de las ventas de dólares pueda corresponder a la conversión a pesos de remuneraciones percibidas en moneda extranjera por su actividad en la CONMEBOL.
La investigación se inició a partir de una denuncia que señaló un incremento cercano al 1000% en la liquidez declarada por Tapia entre 2017 y 2024. En 2017 había declarado un patrimonio cercano a $17 millones, mientras que en 2024 informó más de $1.002 millones en depósitos, además de efectivo y fondos en dólares.
Durante septiembre, Tapia además presentó una rectificación de su declaración jurada, en la que incorporó $984,3 millones entre efectivo y depósitos bancarios. Con esa modificación, el patrimonio total declarado pasó de $49,4 millones a $1.033,6 millones.
La causa está a cargo del juez federal Ariel Lijo, mientras que el fiscal Gerardo Pollicita impulsa la investigación. La Justicia ya ordenó levantar los secretos fiscal y bancario de Tapia y solicitó información sobre sus cuentas, inmuebles, vehículos, sociedades, viajes, eventuales activos en el exterior y posibles operaciones sospechosas.
Por el momento, la incorporación de estos documentos no implica que los investigadores hayan determinado la existencia de una irregularidad. El objetivo de las medidas es reconstruir la evolución patrimonial de Tapia y establecer si existe correspondencia entre sus bienes, movimientos financieros e ingresos declarados.



