La actividad económica atraviesa nuevas señales de debilidad, especialmente en sectores considerados entre los “perdedores” del modelo económico, que todavía no logran encontrar un piso para comenzar a recuperarse.
Según un informe de Infobae, la industria y la construcción registraron una caída cercana al 5% en julio, un retroceso más profundo de lo que esperaban los analistas. La situación genera preocupación porque ambos sectores tienen un fuerte impacto sobre el empleo y la actividad de numerosas empresas.
A este escenario se suma el aumento de la morosidad entre empresas industriales, una señal de las dificultades que atraviesan las compañías para afrontar sus compromisos financieros en un contexto de menor demanda.
El panorama plantea un desafío para el Gobierno, que busca impulsar el consumo y la actividad sin recurrir a una expansión significativa del gasto público. Las autoridades vienen evaluando medidas vinculadas al crédito, las tasas de interés y la recuperación del poder adquisitivo para intentar acelerar la reactivación.
El desempeño de la industria y la construcción será, en este sentido, uno de los indicadores clave para determinar si la economía consigue consolidar una recuperación durante los próximos meses.



