Las elecciones legislativas de medio término en Estados Unidos dejaron un resultado contundente: el Partido Demócrata logró quedarse con el control de ambas cámaras del Congreso, en una derrota política para el presidente Donald Trump y el Partido Republicano.
Los comicios, celebrados el martes 3 de noviembre, registraron un fuerte avance opositor en distintos estados, incluso en territorios históricamente favorables a los republicanos. Los demócratas consiguieron recuperar bancas en el Senado y ampliar su representación en la Cámara de Representantes.
Entre los resultados más destacados, Kansas eligió a un senador demócrata por primera vez en casi un siglo, mientras que en Texas la oposición logró una victoria histórica al imponerse en la contienda por el Senado y desplazar al gobernador republicano Greg Abbott.
También se registraron triunfos históricos: Keisha Lance Bottoms se convirtió en la primera mujer afroamericana elegida gobernadora de un estado, en Georgia, y Gina Hinojosa será la primera gobernadora latina de Texas. Además, Abdul El Sayed obtuvo una banca en Michigan y se convirtió en el primer senador musulmán del país.
El resultado representa un fuerte revés para Trump, cuya gestión estuvo en el centro de la campaña. El malestar por el costo de vida, la guerra con Irán y los cuestionamientos a su administración fueron algunos de los factores que impulsaron el voto opositor.
Tras conocerse los resultados, el mandatario reconoció la victoria demócrata y manifestó su disposición a trabajar con la oposición, aunque advirtió que podría vetar iniciativas que considere inaceptables.
Con este nuevo escenario, los demócratas tendrán mayor capacidad para bloquear proyectos del Ejecutivo, cuestionar los nombramientos presidenciales y abrir investigaciones sobre la administración republicana durante los próximos dos años de mandato.



