El Niño podría alcanzar su máxima intensidad en verano y crece la preocupación por las lluvias en Chaco
El fenómeno climático de El Niño podría alcanzar su mayor intensidad durante los meses de verano, lo que mantiene en alerta a las autoridades y especialistas ante la posibilidad de precipitaciones superiores a los valores habituales en distintas regiones del país, especialmente en el nordeste argentino.
En Chaco, las proyecciones generan preocupación debido a los antecedentes de inundaciones, anegamientos y crecidas de los ríos Paraná y Paraguay, que podrían agravarse si se sostiene un escenario de lluvias abundantes.
El fenómeno se caracteriza por el calentamiento anormal de las aguas del océano Pacífico ecuatorial, una condición que modifica los patrones de circulación atmosférica y favorece un aumento de las precipitaciones en buena parte de la región del Litoral.
El meteorólogo Marcelo Madelón explicó que el período de mayor intensidad podría ubicarse entre diciembre y enero, coincidiendo con una etapa de elevada actividad de lluvias en el centro y norte del país. En tanto, otros especialistas advierten que los efectos del fenómeno podrían prolongarse hasta abril de 2027.
Las proyecciones internacionales también refuerzan este escenario. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) estima una probabilidad superior al 83% de que El Niño mantenga una intensidad fuerte o muy fuerte durante el trimestre enero-marzo de 2027.
Para Chaco, la principal preocupación se concentra en el este provincial y en las localidades cercanas a los ríos Paraná y Paraguay. Las precipitaciones registradas en las cuencas de Brasil, Paraguay y el noreste argentino también pueden repercutir sobre los niveles de los cursos de agua que atraviesan la región.
Sin embargo, los especialistas aclaran que un episodio intenso de El Niño no significa necesariamente que se producirán inundaciones extraordinarias. La evolución dependerá de la distribución de las lluvias, la humedad del suelo y el comportamiento de los ríos.
Ante este panorama, recomiendan fortalecer las medidas preventivas, mantener los sistemas de drenaje y monitorear permanentemente los pronósticos y las alertas de los organismos oficiales.



