El Gobierno nacional monitorea con atención las elecciones legislativas de Estados Unidos, previstas para este martes 3 de noviembre, ante la posibilidad de que el Partido Republicano, liderado por Donald Trump, sufra una derrota que genere repercusiones en los mercados financieros argentinos.
En la Casa Rosada consideran que un resultado desfavorable para el oficialismo estadounidense podría provocar una suba transitoria del riesgo país y mayor volatilidad financiera. Sin embargo, desde el Ejecutivo descartan que los comicios modifiquen la relación política y económica que mantienen Javier Milei y Trump.
Las proyecciones del Gobierno indican que el Partido Demócrata podría recuperar el control de la Cámara de Representantes, mientras que los republicanos tendrían posibilidades de conservar su mayoría en el Senado. De todos modos, dentro del oficialismo existen distintas interpretaciones sobre el resultado electoral.
Uno de los principales puntos de preocupación para la Argentina es la continuidad del respaldo financiero de Estados Unidos. Entre los antecedentes se encuentra el acuerdo de intercambio de monedas por hasta 20.000 millones de dólares instrumentado por el Tesoro estadounidense en 2025.
En ese sentido, una eventual mayoría demócrata en el Congreso podría aumentar los controles y cuestionamientos sobre futuras operaciones de asistencia financiera a la Argentina, aunque no implicaría la cancelación automática de los acuerdos vigentes.
Por otra parte, el Gobierno sostiene que la alianza con Washington trasciende el resultado legislativo, ya que Trump continuará al frente de la Casa Blanca hasta enero de 2029. Por ese motivo, no prevé iniciar negociaciones paralelas con la oposición demócrata.
Mientras se conocen los resultados electorales, Javier Milei tiene previsto viajar a España para participar de la Cumbre Iberoamericana, prevista para el 4 y 5 de noviembre.



