El Fondo Monetario Internacional (FMI) consideró que el incremento de la morosidad en los créditos en Argentina no representa, por el momento, un riesgo significativo para la estabilidad financiera del país.
El organismo internacional puso el foco en la evolución de los préstamos y en la capacidad del sistema financiero para absorber un eventual deterioro de la calidad crediticia. Si bien el nivel de incumplimiento mostró un aumento, la evaluación del Fondo es que la situación no alcanza una magnitud que comprometa al sistema bancario.
El incremento de la morosidad se da en un contexto en el que los hogares y las empresas enfrentan mayores dificultades para afrontar sus obligaciones financieras, especialmente luego de un período de fuerte expansión del crédito.
Sin embargo, desde el FMI señalaron que el sistema financiero argentino mantiene herramientas para hacer frente a posibles pérdidas y que, hasta el momento, no se observa un escenario de riesgo sistémico.
La evolución de la morosidad continuará bajo seguimiento, especialmente ante la necesidad de sostener la recuperación económica y evitar que un deterioro de la capacidad de pago de familias y empresas termine impactando de manera más profunda sobre los bancos.
La advertencia cobra relevancia porque el aumento de los créditos en mora constituye uno de los indicadores utilizados para evaluar la salud del sistema financiero y la capacidad de los deudores para afrontar sus compromisos.



