El Gobierno del Chaco destinó casi $1.000 millones a la limpieza y mantenimiento de canales y desagües en distintos puntos de la provincia, como parte de un plan preventivo ante el posible impacto del fenómeno de El Niño y un escenario de mayores precipitaciones.
Los trabajos son llevados adelante por la Administración Provincial del Agua (APA) y abarcan sectores del sudoeste, centro y norte chaqueño. El objetivo es mejorar el escurrimiento del agua y reducir los riesgos de anegamientos frente a eventuales lluvias intensas.
Desde el organismo explicaron que las intervenciones forman parte del presupuesto contemplado en el decreto de emergencia hídrica y que se definen a partir de estudios técnicos y de las necesidades planteadas por productores, pobladores y consorcios camineros.
Una red de 2.600 kilómetros
La APA administra y monitorea una red provincial de canales que alcanza aproximadamente 2.600 kilómetros, por lo que las tareas deben organizarse por prioridades y concentrarse en aquellos sectores donde una eventual acumulación de agua podría generar mayores inconvenientes.
Entre las obras realizadas, se destacó la limpieza completa del Canal de Soberanía, en el Área Metropolitana, además de trabajos de mantenimiento en canales de diferentes regiones.
El operativo también contempla la preparación de bombas alternativas para reforzar determinados sectores y una supervisión de las estaciones de bombeo del Área Metropolitana.
Pedido de productores y entidades rurales
En paralelo, representantes del sector productivo reclamaron mantener despejadas las alcantarillas y mejorar las condiciones de rutas y caminos rurales. Entre los puntos señalados aparecen las rutas 7 y 32 y sectores de las defensas del río Bermejo, a la altura de Pampa del Indio.
Además, desde el sector agropecuario plantearon la necesidad de reactivar los Comités de Manejo de Agua y Suelo (COMAS), con el objetivo de articular el trabajo entre productores, municipios, Vialidad y consorcios camineros frente a posibles crecidas.
La estrategia provincial busca así anticiparse a los efectos de eventuales lluvias abundantes, con tareas de mantenimiento y prevención antes de que se produzcan situaciones críticas.



