La conferencia de prensa efectuada este martes por la fiscal Ana González de Pacce para dar a conocer las primeras diligencias en la investigación del crimen de Matías Julián Álvarez Guardia dejó declaraciones preocupante para el abogado que representa a la familia de la víctima, que adelantó que pedirá el apartamiento de la representante del Ministerio Público.
“Dijo que se trató de una pelea y creemos que ya adelantó un criterio”, sostuvo Juan Arregin.
Es que el letrado entiende que ante una afirmación de esta naturaleza y teniendo en cuenta que la defensa irá por las teorías de la legítima defensa o la emoción violencia para absolver o atenuar penas de su Victoria Cantero, una investigación de Pacce no dejaría el mejor trabajo pensando en lo que será el juicio por jurados.
Naturalmente, para la familia de Álvarez Guardia se trató de un ataque de la acusada con la clara intención de matarlo y no admiten otro escenario que no sea el de una condena a reclusión perpetua.
Se espera que en las próximas horas se conozcan los resultados de la autopsia que permitarán no solo saber la cantidad de lesiones sino que también servirá para descartar que la muerte no se produjo por otra cuestión que no sean las puñaladas como también si la acusada presentaba lesiones de defensa, que serán claves para sostener el argumento de una pelea previa al crimen.
Arregín pidió preservar nuevas pruebas y no descarta más responsabilidades en el crimen
El abogado querellante de la familia de Julián Álvarez Guardia reclamó mayor celeridad en la investigación por el homicidio del joven y aseguró que todavía quedan numerosas medidas de prueba por realizar. Además, confirmó que recomendaron no cremar el cuerpo de la víctima ante la posibilidad de solicitar una segunda autopsia o nuevos estudios forenses si fueran necesarios.
Arregín sostuvo que aún no pudieron constituirse formalmente como querellantes, lo que limita su participación en la causa. “Venimos a exigir eso o por lo menos que nos permita a nosotros proponer la prueba porque hasta ahora solo actuó la defensa”, afirmó. También cuestionó que la vivienda donde ocurrió el crimen no permanezca preservada y advirtió que es fundamental realizar una inspección ocular, analizar las cámaras de seguridad y recuperar toda la evidencia disponible.
El letrado también puso el foco sobre el hermano de la principal acusada, quien trasladó a Julián al Hospital Perrando. Si bien evitó formular una acusación concreta, explicó que existen dudas sobre su actuación y remarcó que deberá volver a declarar una vez que la querella pueda intervenir. “Si él es médico, aunque no esté matriculado, tiene conocimiento del arte de curar. No sé si eso no puso también en riesgo la vida de Julián”, planteó.
Por otra parte, Arregín sostuvo que la hipótesis de una simple pelea previa no alcanza para explicar lo ocurrido y consideró que podrían existir agravantes en la calificación legal del hecho. “Si no hay maniobra de defensa, claramente tenemos alevosía”, expresó. Además, confirmó que la familia denunció la desaparición de objetos personales y que aún resta determinar si también hubo manipulación de teléfonos celulares y otros elementos clave para reconstruir las últimas horas de la víctima
Fuente: Diario Norte



