A casi dos meses del crimen de Julián Álvarez Guardia, ocurrido en Resistencia, la investigación sumó una nueva medida: la camioneta Toyota SW4 que utilizaba la víctima será sometida a una nueva pericia para intentar encontrar elementos que permitan reconstruir lo ocurrido antes y después del ataque.
El vehículo será analizado en busca de rastros biológicos y otros indicios que puedan aportar información a la causa. La medida había sido solicitada por la defensa de Victoria Cantero, pareja de Álvarez Guardia y única imputada por el homicidio, quien sostiene que la joven habría sido víctima de situaciones de violencia y que actuó en un contexto de defensa.
Los abogados de Cantero plantearon que dentro de la camioneta podrían existir rastros que permitan determinar si ocurrió allí un episodio de violencia días antes del crimen. En septiembre, la Justicia ya había dispuesto una inspección del vehículo para buscar material genético que pudiera respaldar esa hipótesis.
La causa investiga la muerte de Álvarez Guardia, de 29 años, ocurrida el 2 de agosto en una vivienda del barrio 120 Viviendas CGT de Resistencia. Según la acusación fiscal, el joven habría sido atacado con un arma blanca durante una discusión con Cantero, quien permanece detenida con prisión preventiva.
En paralelo, la investigación continúa incorporando otras pruebas. Entre ellas se encuentran peritajes sobre vehículos, análisis de teléfonos celulares, testimonios y estudios de distintos elementos secuestrados durante la investigación. En agosto, por ejemplo, se habían detectado rastros de sangre en el Chevrolet Aveo utilizado para trasladar a Álvarez Guardia al Hospital Perrando, muestras que fueron enviadas a laboratorio para determinar su procedencia.
Ahora, los investigadores esperan que el análisis de la Toyota SW4 aporte nuevos elementos para reconstruir la secuencia de hechos y determinar qué ocurrió en los días previos al homicidio. La causa continúa bajo investigación judicial.



