Una nueva ola de amenazas de bomba generó preocupación en el tráfico aéreo europeo este jueves 5 de noviembre. Al menos nueve aviones de pasajeros debieron activar protocolos de seguridad, realizar aterrizajes de emergencia o modificar sus rutas ante las alertas recibidas.
Entre los vuelos afectados se encuentran aeronaves de las compañías Ryanair, Aer Lingus, Finnair y LOT. Algunos servicios fueron desviados hacia aeropuertos de Francia, Austria y Bulgaria, mientras que un avión que cubría la ruta Helsinki-Roma fue escoltado por cazas de la Fuerza Aérea italiana.
Uno de los episodios más destacados involucró a un vuelo de Dublín a Roma, que debió aterrizar en una base aérea militar francesa en Évreux. Sus 151 pasajeros y seis tripulantes resultaron ilesos.
Las autoridades activaron operativos de inspección en las aeronaves y sus equipajes. Hasta el momento, no se encontraron explosivos ni elementos sospechosos en los aviones afectados.
Los incidentes se producen después de una serie de falsas amenazas registradas a comienzos de semana, que también provocaron desvíos y demoras en distintos aeropuertos.
El aumento de estos episodios encendió las alarmas de seguridad en Europa, en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas y preocupación por posibles operaciones de sabotaje y desestabilización. Sin embargo, hasta ahora no existe una atribución oficial sobre los responsables de las amenazas.



