El Gobierno nacional incorporó a cinco organizaciones criminales y guerrilleras de México, Colombia y Ecuador al registro oficial de entidades vinculadas con el terrorismo y su financiamiento. La medida quedó formalizada mediante la Resolución Conjunta 5/2026, publicada en el Boletín Oficial.
La decisión alcanza al Cártel de Sinaloa y a La Nueva Familia Michoacana, de México; a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) y al Ejército de Liberación Nacional (ELN), de Colombia; y a Los Tiguerones, de Ecuador.
Las agrupaciones fueron incorporadas al Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET), una herramienta que permite identificar organizaciones relacionadas con actividades terroristas y el financiamiento de estos delitos.
Según los fundamentos difundidos por el Ejecutivo, el Cártel de Sinaloa está vinculado con el narcotráfico, el contrabando y los secuestros extorsivos. En tanto, a La Nueva Familia Michoacana se le atribuyen actividades relacionadas con el tráfico internacional de drogas y la minería ilegal.
En el caso de Los Tiguerones, las autoridades señalaron su participación en el narcotráfico y el sicariato. Por su parte, las FARC-EP y el ELN fueron incluidas por su actividad armada y por los riesgos que, según el Gobierno, representan sus estructuras y su expansión regional.
La resolución fue adoptada de manera coordinada entre los organismos nacionales de seguridad, la Cancillería, el Ministerio de Justicia y la Secretaría de Inteligencia de Estado.
Con esta medida, la administración de Javier Milei busca fortalecer las herramientas de prevención y cooperación internacional frente al crimen organizado transnacional y ampliar los mecanismos de control sobre las organizaciones consideradas una amenaza para la seguridad.



