El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, desarrolló esta semana una agenda en Nueva York con reuniones con fondos de inversión, bonistas y representantes de grandes empresas, en paralelo a la participación de Javier Milei en la Asamblea General de la ONU.
Durante su gira, Kicillof se reunió con representantes de fondos como BlackRock, Vanguard, Eaton Vance y GoldenTree, entre otros tenedores de deuda bonaerense. El mandatario buscó transmitir previsibilidad financiera y aseguró que la Provincia continuará cumpliendo con sus compromisos de deuda.
La estrategia incluyó también encuentros con empresas vinculadas a sectores como energía, minería, petróleo y gas, biotecnología, agroindustria y tecnología. Según Infobae, participaron compañías como Microsoft, Mastercard, Google, MetLife y Dreyfus.
El viaje de Kicillof se produjo en un contexto de preocupación en los mercados por la situación económica argentina. Distintos análisis publicados durante la semana señalaron un incremento del riesgo país y mayor cautela de inversores frente al escenario electoral y financiero.
En paralelo, el Gobierno nacional buscó llevar tranquilidad a inversores y bancos. El ministro de Economía, Luis Caputo, respondió a las dudas sobre una eventual presión cambiaria y sostuvo que el país contaría con recursos suficientes para afrontar una eventual dolarización de carteras.
Desde el entorno de Kicillof, la gira fue presentada como una oportunidad para mostrar la capacidad de la provincia de cumplir sus obligaciones y atraer inversiones. El gobernador, además, cuestionó el rumbo económico de la administración de Milei y planteó la necesidad de una estrategia de desarrollo productivo.
La visita a Nueva York también tuvo una dimensión política, ya que Kicillof aparece como una de las figuras de la oposición con proyección nacional hacia 2027, aunque durante su paso por Wall Street evitó concentrar su discurso en una eventual candidatura.



