Un nuevo informe técnico confirmó que el fenómeno de El Niño está establecido y volvió a fortalecerse durante agosto, por lo que se espera una primavera con mayor vigilancia meteorológica e hidrológica en el Chaco y la región del NEA.
La Nota Técnica N° 5, elaborada por especialistas de la Universidad Federal de Santa María de Brasil y de la Facultad de Ingeniería de la UNNE, señala que distintos organismos nacionales e internacionales prevén que el fenómeno alcance una intensidad fuerte o muy fuerte. El Servicio Meteorológico Nacional estima, para el trimestre septiembre-octubre-noviembre, una probabilidad del 100% de permanencia de El Niño con intensidad fuerte o muy fuerte.
Además, las proyecciones indican una probabilidad superior al 90% de que alcance una intensidad muy fuerte hacia fines de 2026 y comienzos de 2027. Sin embargo, los especialistas remarcan que este escenario no implica automáticamente lluvias extraordinarias ni inundaciones en el territorio chaqueño.
Qué se espera en el Chaco
Las perspectivas muestran diferencias según las zonas. Para el trimestre septiembre-octubre-noviembre se prevén mayores probabilidades de precipitaciones superiores a lo normal en el norte del Litoral, mientras que buena parte del centro-oeste chaqueño podría mantenerse dentro de los valores normales.
En cuanto a los ríos, el informe señala que el Alto Paraná transitaba una onda ordinaria en aguas medias-altas, mientras que el Iguazú se encontraba en descenso. En Corrientes y Barranqueras, los niveles permanecían en aguas medias y por debajo de los niveles de alerta.
Por otra parte, el sistema de alerta de inundaciones de Copernicus proyecta un incremento de los caudales del Paraná medio a partir de octubre, con una posible intensificación durante noviembre y diciembre. Los especialistas aclaran que se trata de una señal para mantener la vigilancia y no de un pronóstico operativo de alturas de los ríos.
Preparación sin generar alarma
El informe recomienda que municipios y organismos fortalezcan sus mecanismos de prevención y seguimiento, adaptando las medidas a las características y niveles de exposición de cada localidad.
Los especialistas remarcan que El Niño incrementa determinadas probabilidades climáticas, pero no determina por sí solo los impactos. Por eso, recomiendan evitar tanto minimizar el fenómeno como presentarlo como una certeza de desastre y basar las decisiones en los boletines y alertas oficiales.



