Brian, uno de los empleados de la cadena, aseguró al programa “Buen Día Norte”que la situación tomó por sorpresa a todo el personal y manifestó su preocupación por las consecuencias que el operativo genera sobre las familias que dependen de sus ingresos.
El trabajador remarcó que los empleados son ajenos a la investigación y cuestionó que, a su entender, esta situación no haya sido contemplada durante el procedimiento. En ese sentido, señaló que el principal sentimiento entre los trabajadores es una combinación de incertidumbre y enojo por la manera en que se desarrollaron los allanamientos.
Brian también denunció situaciones que calificó como “hostigamiento por parte de las fuerzas” que participaron del operativo. Según relató, durante el procedimiento les retiraron los teléfonos personales y corporativos y no les permitieron realizar llamadas para comunicarse con sus familiares, mientras sus allegados se enteraban de los allanamientos a través de los medios de comunicación.
En cuanto a la situación económica de los empleados, indicó que se esperaba el pago de los salarios correspondientes y precisó que son más de 75 los trabajadores directos de la cadena, mientras que el impacto alcanza a más de 100 personas si se contempla también a quienes trabajan de manera indirecta. La preocupación ahora está puesta en la continuidad laboral y en cómo avanzará la situación de los gimnasios mientras continúa la investigación judicial.
Fuente: Diario Norte



