Los mercados reaccionaron con optimismo luego de que el presidente de Estados Unidos confirmara la suspensión de un ataque contra Irán y anunciara el inicio de conversaciones para avanzar hacia un acuerdo de desnuclearización.
El anuncio de Donald Trump hizo caer con fuerza el precio del petróleo
El precio del petróleo sufrió una fuerte baja este lunes después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara la suspensión de un ataque militar contra Irán y revelara que ambas partes iniciarán conversaciones para avanzar hacia un posible acuerdo de desnuclearización. La noticia alimentó las expectativas de una reducción de las tensiones en Medio Oriente y alivió los temores sobre el abastecimiento mundial de crudo.
Los contratos del West Texas Intermediate (WTI) cayeron alrededor de un 5,2% y cerraron en US$80,26 por barril, mientras que el Brent retrocedió un 4,7% hasta los US$83,77. Los inversores interpretaron que una eventual desescalada del conflicto disminuiría el riesgo de interrupciones en el suministro energético.
Trump comunicó la decisión a través de su red social y explicó que desistió de ejecutar un operativo militar de gran escala tras recibir pedidos para evitar una escalada.
“Iba a ser, por mucho, el mayor ataque desde la Segunda Guerra Mundial, pero ellos nos pidieron que no lo hiciéramos. Así que vamos a ver si podemos llegar a un acuerdo hacia la desnuclearización”, escribió.
Los mercados celebraron la distensión y esperan avances en las negociaciones
La reacción positiva también alcanzó a las bolsas internacionales. Los futuros del S&P 500 avanzaron un 0,6% y los del Nasdaq sumaron un 0,8%, mientras que los principales índices europeos registraron subas similares. La baja del petróleo representó un alivio para los costos energéticos, aunque el mercado mantuvo la atención puesta en el desarrollo de las negociaciones entre Washington y Teherán.
Hasta ahora, el conflicto había impulsado el valor del crudo por encima de los US$100 por barril, especialmente después de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y de las restricciones impuestas en el estrecho de Ormuz, un paso estratégico para el comercio mundial de petróleo. Esa situación elevó los costos del transporte marítimo, encareció los combustibles y provocó problemas de abastecimiento en distintos países.
En Asia, las bolsas cerraron con pérdidas tras un mes marcado por la volatilidad: el Nikkei cayó un 1% y el KOSPI perdió más del 5%. Al mismo tiempo, Washington y Tokio intervinieron para respaldar al yen, mientras los inversores siguieron de cerca la evolución de las conversaciones y la posible normalización del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz.
Fuente: Radio Mitre



