Una nueva audiencia del juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña quedó marcada por un fuerte enfrentamiento entre el fiscal general y dos abogados defensores, situación que obligó al Tribunal a disponer un cuarto intermedio para evaluar cómo continuará el debate.
El episodio ocurrió mientras declaraba el exviceintendente de 9 de Julio. Según se informó en la sala, estaba respondiendo preguntas vinculadas con una transferencia de una importante suma de dinero realizada desde la Municipalidad a la Fundación Lucio Dupuy y manifestaba su sorpresa por la decisión del entonces intendente de destinar esos fondos a esa organización.
Fue en ese contexto cuando comenzaron las objeciones de la defensa, que derivaron en un intercambio cada vez más tenso entre los abogados y el fiscal general, con gritos e interrupciones, muchos de ellos a través de videollamada, ya que no todos se encontraban presentes en la sala.
En medio de la discusión, el representante del Ministerio Público Fiscal también mostró su malestar y aseguró que el abogado Rodolfo Baqué había vuelto a generar una interrupción en la audiencia. “Otra vez logró el objetivo”, se quejó.
Martín Leiro, abogado de Alan Cañete, respondió inmediatamente: “No me grite, yo lo estoy respetando. El que no está respetando es el señor fiscal”.
Fue entonces cuando el presidente del Tribunal intervino para pedir orden. “Usted interviene cuando quiere, corta la declaración del testigo; el doctor Baqué también”, señaló Ceroleni.

Sin embargo, Baqué tomó la palabra para responderle. “No me mencione. Cuando a usted lo mencionaron, en defensa de su honra, pidió el micrófono. Estoy pidiendo lo mismo que hizo usted, señor presidente. Fui mancillado por el doctor fiscal”, retrucó.
Ante la escalada del conflicto, el presidente del Tribunal, Fermín Amado Ceroleni, resolvió suspender momentáneamente la audiencia y convocar a un cuarto intermedio para determinar qué medidas adoptar respecto de dos de los defensores de los acusados vinculados a la Fundación Lucio Dupuy.
Luego de la interrupción y ya fuera de la sala, Leiro cuestionó duramente la forma en que el fiscal Carlos Schaefer lleva adelante los interrogatorios. “Este juicio parece la casa de Gran Hermano”, lanzó en diálogo con TN.
El letrado sostuvo que el representante del Ministerio Público Fiscal formula preguntas que orientan las respuestas de los testigos y defendió el derecho de las defensas a objetarlas. “El fiscal general, que no sabe interrogar, hace preguntas conducentes, va guiando al testigo a una respuesta. Es por eso que está dentro del litigio la posibilidad de objetar”, afirmó.
En ese sentido, aseguró que el conflicto surgió porque la fiscalía rechaza las intervenciones de los abogados. “Les está molestando que nosotros hagamos nuestro trabajo”, expresó.

También criticó la actitud del presidente del Tribunal durante las objeciones. “Cuando objeta el doctor Baqué, el presidente eleva mucho la voz. No queda bien”, cuestionó.
Para Leiro, la acusación está desviando el eje del debate. “La fiscalía está sacando el foco de qué pasó con Loan. No está preguntando lo que tiene que preguntar a los testigos clave. Que deje de ver facturitas y empiece a ver qué pasó con Loan”, sostuvo.
El abogado también advirtió que podría abandonar la representación de su defendido si considera que no puede ejercer plenamente su función. “No es que quiera renunciar, pero me tengo que ir a mi casa y no venir a defender a mi asistido. No tengo intenciones, pero va a llegar un momento en el que, si no puedo ejercer la legítima defensa de mi asistido, tengo que dar un paso al costado y que lo defienda otro”, afirmó.
Y sobre ello, agregó: “Es una falta de respeto a mi asistido. Siento que acá no puedo trabajar. Yo objeto y él se enoja porque esa pregunta puede ser perjudicial para mi defendido”.
Tras el incidente, el Tribunal resolvió interrumpir la audiencia y analizar qué medidas adoptará respecto de los defensores involucrados antes de retomar el juicio por la desaparición de Loan Peña.
Fuente: TN



