El Gobierno evalúa convocar al Gabinete la semana próxima y retomar el esquema de conferencias en medio de las tensiones internas que generó la situación patrimonial de Manuel Adorni. En la Casa Rosada buscan ordenar la comunicación oficial, mostrar actividad de gestión y correr el foco de las contradicciones que dejó la explicación del jefe de Gabinete sobre su declaración jurada.
La posibilidad es analizada en el entorno del ministro coordinador, que pretende retomar la iniciativa después de varios días marcados por el impacto político de su presentación ante la Oficina Anticorrupción, las dudas por el origen de los fondos que atribuyó a inversiones en bitcoin y la aparición de videos con declaraciones anteriores que contradicen parte de su relato.
En Balcarce 50 sostienen que Adorni sigue firme en el cargo y que Javier Milei quiere dar el tema por terminado. El Presidente no tiene previsto convocar a otro vocero y busca que el jefe de Gabinete vuelva a ocupar un rol central, aunque en distintos sectores del oficialismo admiten que ya no podrá recuperar el perfil confrontativo que tuvo durante los primeros dos años de gestión.
La reunión de la mesa política de este jueves no alcanzó para despejar las tensiones. Según pudo saber TN, durante el encuentro hubo un cruce entre Adorni y Patricia Bullrich, después de que la senadora calificara como una “omisión ética” la situación patrimonial del jefe de Gabinete. El intercambio duró cerca de cinco minutos y el ministro coordinador le pidió que plantee sus cuestionamientos en privado antes de hacerlos públicos.
La escena expuso una interna que en el Gobierno siguen con atención. Bullrich ya había marcado diferencias con Adorni antes de ingresar a la reunión y sus declaraciones generaron malestar en el entorno del funcionario. En la Casa Rosada reconocen que el caso dejó incomodidad dentro del Gabinete, aunque insisten en que la continuidad del jefe de Gabinete no está en discusión.
El encuentro estuvo encabezado por Adorni y contó con la participación de Karina Milei, Santiago Caputo, Martín Menem, Eduardo “Lule” Menem, Diego Santilli, Patricia Bullrich e Ignacio Devitt. Luis Caputo no asistió por un viaje por asuntos personales, según indicaron en su entorno. La reunión buscó mostrar continuidad política, revisar la agenda legislativa y recuperar el control de la agenda pública.
Después de la mesa política, Adorni anunció que en julio irá al Senado para presentar el informe de gestión del Gobierno. En la Casa Rosada reconocen que el caso afectó la dinámica comunicacional del Gobierno. En distintos despachos sostienen que la explicación de Adorni estuvo más enfocada en una estrategia judicial personal que en una respuesta política. Los abogados del jefe de Gabinete quedaron conformes con la presentación, pero en el Ejecutivo admiten que el resultado fue negativo desde el punto de vista público.
La aparición de videos anteriores sobre bitcoin profundizó el desconcierto. Adorni dijo esta semana que empezó a incursionar en esa criptomoneda en 2013 y que invirtió fuerte desde 2014. Sin embargo, en un registro de 2020 relató una experiencia distinta y ubicó su primer contacto con ese mercado en un momento posterior. En otro video, de 2022, había mostrado desconfianza sobre bitcoin como inversión por su volatilidad.
Esas contradicciones se suman a las que ya habían quedado expuestas con sus declaraciones anteriores sobre su patrimonio. En marzo, Adorni aseguró en Casa Rosada que todo lo que tenía que declarar estaba declarado. En abril, durante su exposición en Diputados, sostuvo que no había existido ocultación alguna. Esta semana admitió que tuvo ahorros no declarados, hizo rectificaciones patrimoniales y dijo que parte de su patrimonio provenía de operaciones con criptomonedas.
En el Gobierno insisten en que el caso deberá resolverse en la Justicia. La causa por presunto enriquecimiento ilícito está en manos del juez federal Ariel Lijo y del fiscal Gerardo Pollicita, que ahora analizará el origen de los fondos que Adorni atribuyó a bitcoin. La mesa chica del Gobierno apuesta a que los resultados del programa económico ayuden a desplazar el centro de la discusión política. En la Casa Rosada remarcan la baja de la inflación, la caída del riesgo país y la mejora de los activos argentinos como señales que el oficialismo quiere volver a instalar en la agenda pública.
Fuente: TN



