El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció una nueva fase de su política exterior hacia Venezuela al ordenar un bloqueo total a los petroleros que ingresen o salgan del país sudamericano. La medida, comunicada a través de su plataforma Truth Social, implica un fuerte despliegue naval estadounidense en el Caribe, con el objetivo de aislar al régimen de Nicolás Maduro y cortar el flujo de recursos provenientes del petróleo venezolano, considerado clave para el sostenimiento del gobierno chavista.
La decisión se conoce tras un operativo militar que derivó en la incautación de un buque con crudo venezolano, que navegaba rumbo a Cuba y contaba con tripulación rusa, lo que provocó duras reacciones de Caracas y La Habana, que denunciaron un acto de piratería.
Desde Washington, Trump respondió que la presencia militar “seguirá creciendo” y justificó la acción al señalar que los ingresos energéticos de Venezuela se utilizan para financiar narcotráfico, trata de personas, secuestros y otras actividades criminales que, según afirmó, afectan directamente a la seguridad de Estados Unidos.
En su mensaje, el mandatario recordó que el chavismo fue catalogado como organización terrorista internacional, mencionó la deportación de ciudadanos venezolanos en coordinación con Caracas y aseguró que su gobierno no permitirá que “regímenes hostiles” se apropien de activos estadounidenses.
Mientras tanto, los buques de Chevron continúan operando bajo licencias especiales, en medio de un operativo militar que incluye una docena de naves de guerra y al portaaviones Gerald Ford, descrito por Trump como el mayor despliegue en el Caribe desde la crisis de los misiles en Cuba.
Fuente: GN Noticias



