La misión Artemis II se encamina hacia su cierre con un momento decisivo: el regreso a la Tierra de la cápsula Orion, previsto para este viernes por la noche. Tras diez días en el espacio y un histórico vuelo tripulado alrededor de la Luna, los astronautas iniciarán el reingreso a la atmósfera a las 20:53 (hora argentina), con un amerizaje estimado apenas 14 minutos después en el océano Pacífico.
Durante ese lapso, la nave alcanzará velocidades superiores a los 40.000 km/h y soportará temperaturas cercanas a los 2700°C, en una maniobra donde el margen de error es prácticamente nulo.
Una maniobra al límite y bajo máxima incertidumbre
El momento más delicado llegará cuando la cápsula atraviese la atmósfera protegida únicamente por su escudo térmico, permaneciendo incomunicada durante seis minutos mientras desciende más de 120 kilómetros. Luego, desplegará paracaídas en dos fases para reducir la velocidad antes del impacto en el mar.
Aunque la NASA asegura haber realizado múltiples pruebas, persisten dudas tras los inconvenientes detectados en Artemis I, cuando se registraron daños en el recubrimiento térmico. En esta misión, optaron por ajustar la trayectoria en lugar de reemplazar el material, una decisión que mantiene en alerta a los expertos.
Más allá del desenlace, Artemis II ya dejó hitos históricos: la tripulación batió récords de distancia desde la Tierra y protagonizó escenas inéditas como un eclipse solar total desde el espacio profundo.
Además, marcó un avance en diversidad dentro de la exploración espacial. Si el regreso se completa con éxito, la misión abrirá definitivamente el camino hacia Artemis III y el esperado retorno del ser humano a la Luna, un objetivo que no se alcanza desde hace más de 50 años.



