La petrolera británica, socia de la israelí Navitas en el proyecto de explotación de hidrocarburos en Malvinas, sufrió una fuerte caída en la Bolsa de Londres luego de que dos contratistas se retiraran de la iniciativa. La empresa asegura que el desarrollo continuará.
Las acciones de Rockhopper Exploration, una de las empresas involucradas en el proyecto petrolero Sea Lion, en las Islas Malvinas, registraron este lunes una fuerte caída en la Bolsa de Londres, en medio de la creciente tensión entre las compañías, el Gobierno argentino y las autoridades británicas.
Según informó Clarín, los papeles de la petrolera británica llegaron a retroceder alrededor de un 16% durante la jornada, mientras que otras fuentes financieras registraron un cierre con una baja cercana al 15%. La caída se produjo luego de que la empresa comunicara que deberá reemplazar a dos contratistas vinculados al desarrollo del proyecto.
Rockhopper explicó que su socia y operadora del proyecto, Navitas Petroleum, está tomando medidas para sustituir a los contratistas, a los que acusó de haber incumplido sus obligaciones. La compañía, sin embargo, aseguró que el desarrollo de Sea Lion continúa y que mantiene el objetivo de comenzar la producción durante el primer trimestre de 2028.
Una fuerte caída en la Bolsa
El retroceso se suma a las pérdidas acumuladas durante las últimas semanas. Según datos publicados por Clarín, Rockhopper acumula una caída cercana al 34% desde el anuncio realizado por Javier Milei el 3 de septiembre, cuando el Presidente anticipó nuevas medidas contra las empresas que explotan recursos naturales en las Islas Malvinas sin autorización argentina.
La empresa posee una participación del 35% en Sea Lion, mientras que Navitas controla el 65% restante y tiene a su cargo la operación del proyecto.
La iniciativa contempla una primera etapa con 11 pozos, con perforaciones previstas para comenzar a principios de 2027. El objetivo inicial es alcanzar una producción de hasta 55.000 barriles de petróleo diarios.
El conflicto con Argentina
El proyecto se encuentra en el centro de una disputa entre Argentina y el Reino Unido por la explotación de recursos hidrocarburíferos en las aguas circundantes a las Malvinas.
El Gobierno argentino sostiene que las actividades de las empresas en el área se realizan sin autorización y avanzó con sanciones y con un proyecto de ley destinado a ampliar las penalidades contra compañías, accionistas y proveedores vinculados con la explotación de recursos naturales en el archipiélago.
Además, la Justicia Federal de Tierra del Fuego dictó una medida cautelar que ordenó suspender las actividades de exploración relacionadas con Sea Lion.
En paralelo, el Gobierno argentino anunció que analiza recurrir a mecanismos internacionales para impedir la explotación de los recursos que considera pertenecientes a la Argentina.
Rockhopper mantiene su plan
Pese al impacto de las medidas argentinas y a la salida de los contratistas, Rockhopper sostuvo que Sea Lion continúa avanzando.
La compañía reconoció ante sus inversores que las medidas y advertencias del Gobierno argentino generaron un escenario de mayor incertidumbre política y mediática, aunque indicó que no prevé por ahora un efecto material que obligue a detener el desarrollo del proyecto.
La evolución de las acciones de Rockhopper quedó así directamente vinculada a la incertidumbre política, judicial y empresarial que rodea al proyecto petrolero en las Malvinas.



