La inflación de septiembre podría ubicarse nuevamente cerca del 2% mensual, impulsada principalmente por la aceleración de los precios de los alimentos y los aumentos registrados en los combustibles.
El dato oficial todavía no fue publicado por el INDEC, pero distintas consultoras privadas anticipan una inflación superior al 1,7% registrado en agosto. El organismo difundirá el IPC de septiembre el próximo 13 de octubre.
Uno de los principales factores de presión son los alimentos y bebidas, un rubro de fuerte incidencia en la canasta que mide el IPC. Relevamientos privados detectaron incrementos importantes durante las últimas semanas, especialmente en verduras, frutas, bebidas e infusiones. Algunas mediciones ubicaron la variación de alimentos en torno al 3% en las últimas cuatro semanas.
A esto se sumaron los aumentos de entre 2% y 5% en naftas y gasoil aplicados por algunas petroleras durante los últimos días, en un contexto de suba del precio internacional del petróleo. Sin embargo, especialistas señalan que una parte importante del impacto de los combustibles se reflejaría recién en el índice de octubre.
La evolución de los precios representa un desafío para la expectativa oficial de continuar reduciendo la inflación. En agosto, el IPC había registrado una variación del 1,7%, por lo que un resultado cercano al 2% en septiembre implicaría una leve aceleración mensual.
De acuerdo con las estimaciones privadas relevadas, el escenario dependerá en buena medida de cómo terminen de comportarse los alimentos durante los últimos días del mes y del traslado de los mayores costos de los combustibles al resto de la economía.



