El avance del río Paraná encendió las alarmas en distintas zonas ribereñas del Chaco. Ante el aumento del caudal, las autoridades reforzaron la vigilancia sobre los sectores ubicados fuera del sistema de defensas, donde el agua puede avanzar sobre viviendas, caminos y áreas productivas.
La alerta roja comprende sectores de Puerto Antequeras, Barranqueras, Puerto Vilelas, Isla del Cerrito y otras áreas costeras expuestas a la creciente. La situación requiere especial atención para las familias que viven en terrenos bajos y podrían enfrentar complicaciones si continúa subiendo el nivel del río.
Preocupación por las zonas sin protección
Los sectores que se encuentran por fuera de los cordones de defensa presentan mayor vulnerabilidad frente al avance del agua. Por eso, los organismos provinciales y municipales mantienen el seguimiento de la evolución hidrológica y coordinan acciones preventivas para reducir los riesgos.
La creciente también genera preocupación por las dificultades que pueden surgir en los accesos rurales y en las actividades de los productores, especialmente en aquellos establecimientos cercanos a las márgenes del Paraná.
Monitoreo y medidas preventivas
Las autoridades recomiendan a los habitantes de las zonas comprometidas mantenerse informados a través de los canales oficiales y anticipar las medidas necesarias ante posibles inundaciones o interrupciones de caminos.
El escenario hídrico continuará bajo seguimiento, mientras se evalúa la evolución del río y el impacto que podría tener sobre las comunidades ribereñas chaqueñas.



