El precio de la carne vacuna podría registrar nuevos incrementos en Argentina durante las próximas semanas y llegar a una suba cercana al 10% antes de las Fiestas de fin de año. La previsión responde a una menor disponibilidad de hacienda, las dificultades productivas vinculadas a las inundaciones y las expectativas climáticas asociadas al fenómeno de El Niño.
Según un informe publicado por Clarín, después de varios meses de relativa estabilidad, el mercado ganadero podría trasladar nuevos aumentos a las carnicerías y supermercados. Sin embargo, la caída del consumo interno limitaría la posibilidad de aplicar subas pronunciadas de manera inmediata.
El escenario también genera preocupación por su posible incidencia en la inflación, ya que los alimentos y las bebidas tienen un peso importante en el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
La carne aumentó por encima de la inflación interanual
De acuerdo con datos del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), los distintos cortes registraron un incremento promedio interanual del 49,8% hasta septiembre, frente a una inflación del 33,4% en los últimos doce meses.
Entre los productos que más aumentaron se encuentran las hamburguesas congeladas, con una suba del 54,2%; la carne picada, con el 51,5%; y el asado, con el 50,5%. En contraste, el pollo entero subió un 28,6% y el pechito de cerdo, un 13,9%.
El asesor ganadero Víctor Tonelli estimó que los valores de la hacienda podrían ajustarse alrededor de un 10% hacia fin de año. Entre los factores que presionan sobre la oferta mencionó las inundaciones en el noreste argentino, las dificultades para trasladarse por caminos rurales y los problemas para disponer de pasturas.
Por su parte, Daniel Urcía, titular de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas, consideró que los próximos movimientos podrían representar una recuperación de precios que habían quedado rezagados respecto de la inflación.
Menos carne disponible para el mercado interno
La evolución de los precios se produce en un contexto de retroceso del consumo y crecimiento de las exportaciones. Según las cifras citadas en el informe, el consumo de carne vacuna cayó a un promedio equivalente a 46 kilos por habitante al año, un 9,5% menos que en el período anterior.
Además, entre enero y agosto las exportaciones aumentaron un 6,5% interanual, mientras que la disponibilidad destinada al mercado interno se redujo un 11,3%.
Las condiciones climáticas adversas podrían profundizar las dificultades de producción y reducir la oferta ganadera en los próximos meses. De todos modos, la magnitud de los aumentos dependerá de cómo evolucionen el mercado, la disponibilidad de animales y la demanda de los consumidores.



