El avance del agua sobre las islas del Litoral argentino intensificó los operativos para trasladar ganado y poner a resguardo a los pobladores. En sectores de Entre Ríos, los productores trabajan contra reloj para retirar a los animales antes de que las inundaciones dificulten el acceso a los campos y dejen incomunicadas a las comunidades.
La situación está vinculada con el aumento de los niveles de los ríos Paraná y Uruguay, en un contexto de lluvias intensas en la cuenca alta y de mayor preocupación por los efectos del fenómeno climático El Niño.
Barcazas y camiones para salvar la hacienda
En la zona de Victoria, Entre Ríos, el puerto Paranacito se convirtió en un punto clave para organizar los traslados. Desde allí, las embarcaciones llevan el ganado desde las islas hasta sectores continentales, donde los animales son descargados y posteriormente trasladados en camiones.
Los productores estiman que todavía quedaban alrededor de 30.000 animales en la región insular, por lo que las tareas de evacuación se intensificaron ante el riesgo de que el agua cubra las áreas de pastoreo.
El operativo requiere una importante coordinación logística para evitar lesiones y pérdidas de animales. Además, las lluvias complican la circulación de los camiones por caminos rurales, que en algunos sectores permanecen anegados o con barro.
También trasladan viviendas y pobladores
La creciente no solo afecta a la actividad ganadera. Algunos habitantes de las islas comenzaron a retirar sus pertenencias y trasladar sus viviendas móviles hacia zonas más seguras, con el objetivo de evitar daños materiales y quedar aislados.
Los productores advierten que mover la hacienda de manera anticipada implica costos adicionales y pérdidas económicas, pero consideran que es la única alternativa para reducir los riesgos ante el avance del agua.
Una emergencia que afecta a la producción regional
La situación genera preocupación en las comunidades rurales, donde la ganadería depende de los terrenos insulares para la alimentación de los animales. La evacuación masiva demanda embarcaciones, camiones, personal y espacios disponibles para recibir al ganado.
Mientras continúan las tareas, los productores siguen de cerca la evolución de los ríos y las condiciones meteorológicas para decidir cómo avanzar con los traslados y evitar que los animales queden atrapados en las zonas inundables.



