El Gobierno dará inicio formal a una nueva etapa de su programa económico con modificaciones que comenzarán a regir desde enero de 2026. Entre los principales ejes se destacan los cambios en el sistema de bandas de flotación del dólar, la atención de uno de los vencimientos de deuda más importantes del año y la reconfiguración de los subsidios a las tarifas de luz y gas.
Desde el 1° de enero, las bandas de flotación cambiaria dejarán de ajustarse al 1% mensual, esquema vigente desde abril, y pasarán a actualizarse en función de la inflación. El nuevo mecanismo establece que el techo y el piso de la banda se moverán diariamente hasta completar, al cierre de cada mes, el porcentaje correspondiente al último dato del Índice de Precios al Consumidor informado por el INDEC, con un rezago de dos meses. En ese marco, durante enero las bandas se ajustarán un 2,5% por la inflación de noviembre, lo que llevará el techo actual de $1526,09 a alrededor de $1564.


Según estimaciones del economista Amílcar Collante, basadas en las proyecciones del Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM), el techo de la banda continuaría subiendo en los meses siguientes: alcanzaría los $1597 en febrero, $1627 en marzo y $1655 en abril, para ubicarse cerca de $1685 en mayo y superar los $1700 hacia mitad de año. Especialistas explicaron que el cambio busca evitar que el techo de la banda se aprecie en términos reales, ya que el ajuste previo quedaba por debajo de la inflación, aunque advirtieron que la principal preocupación es que esta modificación genere mayores presiones sobre los precios.
Además, 2026 tendrá una fuerte carga de vencimientos de deuda. El más relevante será el 9 de noviembre, cuando el Gobierno deberá pagar US$4200 millones a bonistas privados, con otro compromiso similar en julio. Estimaciones privadas indican que aún faltan reunir unos US$2300 millones para cubrir los pagos de enero, por lo que el Tesoro evalúa distintas opciones de financiamiento, entre ellas la emisión de bonos en dólares, colocaciones de corto plazo, la compra de divisas al Banco Central o acuerdos con bancos.
Sumado a ello, el año comenzará con nuevos aumentos en las tarifas de servicios públicos. Las boletas de luz y gas tendrán subas promedio del 2,5%, mientras que el agua registrará un incremento del 4% tras la reactivación del mecanismo de actualización de AySA. En paralelo, la Secretaría de Energía avanzará con cambios en el esquema de subsidios para profundizar la reducción de la asistencia estatal, que hoy cubre cerca del 60% del costo de la electricidad para hogares medios y bajos y el 52% en el caso del gas natural, según datos del IIEP de la UBA.
Fuente: GN Noticias

