4.6 C
Presidencia Roque Sáenz Peña
domingo, mayo 26, 2024

De 800 a 1000 chicos son diagnosticados cada año con diabetes en el país

- Espacio publicitario -spot_imgspot_imgspot_imgspot_img

Suele aparecer en la infancia o la adolescencia, pero a veces también en la adultez. Hay varias diferencias con la diabetes tipo 2.

Se estima que entre 800 y 1000 niñas, niños y adolescentes son diagnosticados por año en Argentina con diabetes tipo 1, aquella que se suele detectar a edades tempranas y que se da cuando el páncreas no genera insulina.

Así se difundió desde la Sociedad Argentina de Diabetes (SAD) al tiempo que advirtieron que en la actualidad hay tratamientos que permiten un mejor control de la patología.

La publicación se da en el contexto del Día Mundial de la Diabetes, que se estableció para cada 14 de noviembre.

PREVALENCIA

Se estima que la diabetes tipo 1 representa a 1 de cada 10 personas con diabetes en Argentina. Se trata de una patología puede afectar a personas de cualquier edad, pero normalmente se diagnostica en niños o adultos jóvenes. Las personas que viven con este tipo de diabetes necesitan la administración diaria de insulina para controlar sus niveles de glucosa en sangre, y si no tienen acceso oportuno y suficiente a la insulina su vida corre peligro.

«El rol de la familia, amigos y escuela es clave para acompañar. Es importante que todos lo sepan y estén al tanto. Una buena familia es la mejor insulina, que acompañe sin presionar, con equilibrio», indicó Mabel Ferraro, pediatra especialista en diabetes y miembro de la SAD en un comunicado difundido por la organización.

Y continuó: «En cuanto a los amigos, que sepan sin sobreproteger, y respecto a la escuela, también que acompañe, que la familia no exija demasiado a la institución, pero es importante que todos sepan sobre la diabetes para que conozcan qué tienen que hacer o cómo deben actuar ante una hipo o hiperglucemia».

LOS SÍNTOMAS

Los síntomas más comunes que permiten sospechar diabetes tipo 1, independientemente de la edad, son sed anormal y boca seca, pérdida de peso repentina, micción frecuente, falta de energía, cansancio, hambre constante, visión borrosa y enuresis.

«Es importante en adolescentes con diabetes la autonomía respecto al manejo de la patología. Y tanto en niños como el adolescentes es importante contar con un equipo interdisciplinario, que incluya psicólogo/a y que enseñe sobre la alimentación, autogestionar los cuidados y acceso al tratamiento», planteó Ferraro.

En referencia a la Argentina, la especialista señaló que «desgraciadamente no hay datos actualizados; sólo hay datos parciales de incidencia pensando en esto y considerando la población actual podría decirse que, aproximadamente, entre 800 y 1.000 chicos inicia su diabetes cada año en nuestro país».

Desde la Sociedad Argentina de Diabetes informaron que en los últimos años hubo avances «muy interesantes en cuanto a la forma de tratamiento con insulinas más fisiológicas o formas de administración continua que quieren acercase a la función del páncreas».

«Un paso muy importante es el monitoreo de glucosa más frecuente o continuo que permite evaluar la evolución y la respuesta a la alimentación y el tratamiento. Es muy importante el seguimiento clínico y el acompañamiento del paciente y la familia por parte de un equipo de salud especializado y empático», indicaron. En el Mes de la Diabetes, la SAD convocó a la ciudadanía a monitorearse con un test online, disponible en su página web, y a realizar la consulta médica correspondiente.

La diabetes tipo 1 y la diabetes tipo 2 son dos formas de una misma enfermedad que afecta al metabolismo de la glucosa en el organismo. Sin embargo, tienen causas, síntomas y tratamientos diferentes. La diabetes tipo 1 se debe a una destrucción autoinmune de las células beta del páncreas, que son las encargadas de producir la insulina, la hormona que facilita la entrada de la glucosa en las células. La diabetes tipo 2 se debe a una resistencia de las células a la acción de la insulina, que puede estar acompañada de una disminución de su producción por el páncreas.

La diabetes tipo 1 suele aparecer en la infancia o la adolescencia, aunque también puede desarrollarse en la edad adulta. La diabetes tipo 2 se asocia con factores de riesgo como la obesidad, el sedentarismo, la edad avanzada y los antecedentes familiares.

En las mujeres puede ser un factor que afecte su fertilidad en algún grado

La fertilidad femenina se ve afectada por la diabetes en diversas formas pero si la persona trata la enfermedad esas alteraciones se normalizan, explicaron especialistas.

Tanto la diabetes tipo 1 como la 2 pueden afectar los niveles de fertilidad en las mujeres.

Dalhia Abramovich, del Laboratorio de Estudios de la Fisiopatología del Ovario del Instituto de Biología y Medicina Experimental, señaló que «en los últimos años se ha visto que la diabetes tipo 2 se diagnostica a edades cada vez más tempranas, entonces se empieza a solapar con edades reproductivas» y advirtió que «en pacientes con diabetes tipo 1 y tipo 2 se ve afectada la fertilidad. Lo que se observa son alteraciones en el ciclo menstrual y una fertilidad disminuida; esto no quiere decir que no puedan quedar embarazadas, sino que les puede costar un poco más».

«Incluso cuando quedan embarazadas se ve una mayor prevalencia de complicaciones en el embarazo; pero todo es prevenible», aclaró.

Problemas cardiovasculares, lesiones y retinopatías, entre los riesgos

La diabetes que no está controlada está asociada a numerosas consecuencias para la salud, como el aumento de la posibilidad de enfermedad cardiovascular, lesiones en el pie conocidas como «pie de diabético» y la retinopatía diabética, entre otros, advirtieron especialistas. «Es una enfermedad en la que los niveles de glucosa (azúcar) en la sangre están elevados. Esto puede provocar daño en los ojos, riñones, en los nervios y en el sistema cardiovascular», indicó la endocrinóloga Carla Musso, especialista de la Sociedad Argentina de Diabetes.

«La glucemia elevada en sangre y otros factores de riesgo que comúnmente se asocian a la diabetes, como la hipertensión arterial o el colesterol elevado, favorecen al daño tanto de las arterias como del músculo cardíaco incrementando el riesgo de desarrollar diferentes complicaciones cardiovasculares, como infarto agudo de miocardio, insuficiencia cardíaca e inclusive trastornos del ritmo cardíaco», señaló por su parte Hugo Sanabria , jefe de la Clínica Diabetes del ICBA Instituto Cardiovascular.

«Alimentación saludable y actividad física son pilares para un adecuado control de la diabetes. Por supuesto que disponemos de numerosos fármacos, algunos muy efectivos en controlar la glucemia y reducir el riesgo cardiovascular. Pero si no logramos que nuestros pacientes alcancen un peso adecuado y adopten hábitos saludables difícilmente logremos sostener a largo plazo un adecuado control», planteó Sanabria.

Fuente Diario Norte

- Espacio publicitario -spot_imgspot_imgspot_imgspot_img
- Espacio publicitario -spot_imgspot_imgspot_imgspot_img

Últimas Noticias

Noticias relacionadas