El Gobierno argentino firmó una declaración conjunta con Estados Unidos, Canadá y otros siete países de la región. El documento denuncia presuntos planes letales, financiamiento ilícito e injerencia política vinculados a Irán y sus grupos aliados.
La Argentina se sumó este lunes a Estados Unidos, Canadá y otros siete países de América Latina y el Caribe para emitir una declaración conjunta en la que condenaron las acciones terroristas y las operaciones de influencia que atribuyen a Irán y a organizaciones vinculadas con el régimen iraní en el hemisferio occidental.
Además de Argentina, Estados Unidos y Canadá, el comunicado fue firmado por Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Guyana, Paraguay, Perú y Trinidad y Tobago. En total, son diez los gobiernos que expresaron su preocupación por las actividades atribuidas a Teherán y sus aliados.
El documento sostiene que estas acciones incluirían “planes letales”, recaudación ilícita de fondos, injerencia política y actividades de influencia extranjera, además de operaciones destinadas a fortalecer redes terroristas, presionar a personas consideradas enemigas y afectar procesos legales o administrativos.
Un llamado a reforzar la cooperación
Los países firmantes manifestaron su intención de profundizar la coordinación para enfrentar estas amenazas y señalaron que están dispuestos a adoptar nuevas medidas.
La declaración surgió después del Foro de Lucha contra el Terrorismo Transnacional, organizado por Estados Unidos y Paraguay durante septiembre en Asunción. El encuentro tuvo como eje el intercambio de información y la cooperación entre organismos de seguridad para enfrentar actividades terroristas vinculadas con Irán en la región.
Los gobiernos también reclamaron que la República Islámica de Irán y sus organizaciones aliadas “cesen estas acciones inmediatamente”, según el comunicado difundido por el Departamento de Estado estadounidense.
El antecedente argentino
La postura argentina se produce después de que el Gobierno de Javier Milei declarara a la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) como organización terrorista en marzo de este año.
La medida fue vinculada por el Ejecutivo con las investigaciones sobre los atentados contra la Embajada de Israel en Buenos Aires, en 1992, y la AMIA, en 1994, y permite aplicar restricciones y sanciones financieras contra la organización.
La Argentina viene profundizando así su cooperación en materia de seguridad y contraterrorismo con Estados Unidos y otros países de la región, en un contexto de creciente tensión internacional en torno a Irán.
El comunicado conjunto no identifica atentados concretos ni señala públicamente a personas determinadas como responsables de los presuntos planes mencionados.



