Pese al acercamiento del Gobierno nacional con varios gobernadores aliados, las negociaciones para suspender las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) continúan trabadas y crece la posibilidad de que la discusión se postergue hasta febrero de 2027.
La Casa Rosada buscaba acelerar el tratamiento de la reforma electoral para llevar el proyecto al Senado durante octubre. Sin embargo, el oficialismo todavía no cuenta con los votos necesarios para avanzar y el expediente permanece sin movimiento en el Congreso.
Uno de los principales obstáculos son los reclamos de los gobernadores, que exigen garantías sobre la representación de sus provincias y participación en los acuerdos electorales. Las diferencias también exponen distintas posturas dentro de la mesa política del Gobierno respecto de cómo negociar con los aliados.
Para conseguir la aprobación de la iniciativa, La Libertad Avanza necesita reunir 37 votos en el Senado. Actualmente cuenta con 20 bancas y debe sumar el respaldo de legisladores radicales, del PRO y de bloques provinciales.
Mientras algunos funcionarios buscan avanzar con el debate entre noviembre y diciembre, otros sectores no descartan que la definición llegue recién en febrero del próximo año. La demora genera preocupación por los posibles cambios en las reglas electorales a pocos meses del inicio del calendario de 2027.
Por el momento, el Gobierno mantiene su intención de suspender las PASO, aunque todavía no hay consenso político ni una fecha definida para su tratamiento.



