El Senado de la Nación aprobó durante la madrugada de este viernes la reforma de la Ley de Salud Mental, impulsada por el Gobierno nacional. La iniciativa obtuvo 42 votos afirmativos y 21 negativos, y ahora deberá ser tratada en la Cámara de Diputados.
Para conseguir el respaldo de los bloques aliados, la jefa de la bancada de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, aceptó modificaciones de último momento en dos puntos centrales: el financiamiento de las políticas de salud mental en las provincias y la participación de los psicólogos en las decisiones sobre internaciones y altas médicas.
Entre los principales cambios, el proyecto habilita las internaciones involuntarias ante situaciones de riesgo grave para la vida o la integridad física del paciente o de terceros. En casos de emergencia, podrá indicarlas un médico y deberán ser revisadas por un equipo interdisciplinario dentro de las 48 horas.
Además, se amplía el abordaje de las adicciones para incluir problemáticas como la ludopatía, se incorpora la posibilidad de realizar teleconsultas con especialistas y se establecen dispositivos diferenciados para la atención de niños y adolescentes.
La reforma también mantiene la prohibición de crear nuevos manicomios y contempla mecanismos de cooperación económica entre Nación y provincias para implementar las modificaciones.
Con la media sanción obtenida en el Senado, el debate continuará ahora en Diputados, donde el oficialismo deberá reunir los apoyos necesarios para convertir el proyecto en ley.



