La salida del senador brasileño Flávio Bolsonaro hacia Estados Unidos, a través de la Argentina, abrió un nuevo frente político para el gobierno de Javier Milei. La oposición impulsa pedidos de informes e interpelaciones en el Congreso para esclarecer si hubo participación de funcionarios argentinos en el traslado.
Uno de los principales reclamos apunta al jefe de Gabinete, Diego Santilli, a quien legisladores opositores buscan citar para que brinde explicaciones sobre los controles migratorios, la intervención de las fuerzas federales y las comunicaciones que mantuvieron las autoridades nacionales durante el operativo en Puerto Iguazú, Misiones.
El diputado Agustín Rossi presentó un proyecto con 14 preguntas sobre el procedimiento. Entre los puntos planteados figura la posible participación del asesor presidencial Santiago Caputo, cuya presencia en el aeropuerto misionero fue mencionada en versiones que todavía deben ser esclarecidas oficialmente.
La Cancillería brasileña no descarta medidas diplomáticas
El episodio también podría generar nuevas tensiones entre la Argentina y Brasil. Consultada por TN, la Cancillería brasileña evitó descartar eventuales medidas diplomáticas y recomendó consultar al Supremo Tribunal Federal sobre la situación judicial del senador.
La controversia se produce en un contexto de diferencias políticas entre Milei y el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, luego del respaldo público del mandatario argentino a Bolsonaro durante la campaña electoral.
Qué dice el Gobierno argentino
La Dirección Nacional de Migraciones confirmó que Flávio Bolsonaro ingresó a la Argentina el 27 de octubre junto a su esposa y sus dos hijas. Según el organismo, los cuatro presentaron documentación de viaje válida y no registraban impedimentos para ingresar al territorio argentino.
Posteriormente, abordaron un avión privado desde Puerto Iguazú con destino declarado a Guayaquil, Ecuador, antes de continuar hacia Estados Unidos.
Desde el Gobierno argentino sostienen que no se organizó un operativo oficial para facilitar la salida del senador. Sin embargo, la oposición reclama documentación sobre los movimientos de la aeronave, la actuación de los organismos de seguridad y las eventuales comunicaciones con autoridades brasileñas.
La controversia suma presión política sobre la Casa Rosada y abre interrogantes sobre el impacto que el caso podría tener en la relación bilateral con Brasil.



