La economía circular no es una teoría lejana ni un concepto de escritorio: se construye con las manos en la tierra, con los vecinos y en el corazón de nuestras comunidades. El Plan Sustentable y Circular sigue consolidando su presencia en comedores y merenderos locales, apostando a la educación práctica, la autonomía comunitaria y el cuidado ambiental.
En esta oportunidad, el equipo compartió una jornada de trabajo y aprendizaje en el Merendero “Graciela Fernández” del Barrio Evita, junto a los responsables del espacio y los chicos que asisten a diario.
Acciones concretas de la jornada
Primera apertura de paca digestora: Se procedió al desmolde de la paca trabajada por el merendero, comprobando el proceso biológico que transforma los descartes en abono limpio, compacto y sin olores.
Renovación del PCT (Pozo Compostero con Tapa): Se readecuó la estructura del pozo para optimizar el tratamiento in situ de la materia orgánica. A diferencia del compostaje tradicional en superficie, este sistema permite incorporar:
Restos de cocina y alimentos en general.
Sobrantes cárnicos, grasas y huesos.
Papel tissue y de baño higiénico biodegradable.
Impacto directo: Se reduce sustancialmente el volumen enviado al camión recolector y se eliminan focos de residuos en el entorno inmediato.
Arborización: Se plantaron dos nuevos ejemplares arbóreos en el predio, sumando sombra, oxígeno y valor ambiental al espacio barrial.
Economía circular en marcha: A través de un sistema de intercambio solidario, el merendero aportó materiales reciclables clasificados y recibió a cambio leña seca, un insumo esencial para la elaboración diaria de los alimentos.
Sembrar conciencia ambiental en las infancias y dotar de herramientas sostenibles a las instituciones barriales es el camino para construir una ciudad más limpia, solidaria y autosuficiente.



