El río Paraná podría superar los siete metros en algunos puntos de la región, mientras que las lluvias previstas para los próximos días podrían prolongar el actual escenario de creciente, según las proyecciones hidrológicas difundidas por especialistas.
La situación mantiene en alerta a las localidades ribereñas de Chaco y Corrientes, donde el comportamiento del río es seguido de cerca por los organismos de emergencia ante el riesgo de anegamientos y complicaciones para las comunidades cercanas a la costa.
Las precipitaciones en la cuenca del Paraná son uno de los factores que pueden influir en la evolución del nivel del agua. Si las lluvias persisten, la crecida podría sostenerse durante más tiempo y aumentar la presión sobre las zonas bajas.
Ante este panorama, se recomienda a la población mantenerse informada a través de los reportes oficiales y respetar las indicaciones de las autoridades locales, especialmente en los sectores más expuestos a las inundaciones.
El ingeniero hidrólogo del Instituto Nacional del Agua (INA), Juan Borús, explicó que las lluvias en las cuencas superiores y los suelos saturados favorecen el avance de la creciente. Además, advirtió que las precipitaciones previstas para octubre, noviembre y diciembre podrían mantener elevados los niveles del Paraná por más tiempo.
El escenario genera preocupación en las zonas rurales y ribereñas, especialmente en sectores bajos y en Isla del Cerrito, donde las crecidas pueden ocasionar dificultades de acceso y anegamientos.
Las autoridades mantienen el monitoreo de la situación hidrológica, mientras se aguarda la evolución del caudal y de las condiciones meteorológicas en los próximos días.



