El oficialismo en el Senado alcanzó un acuerdo con bloques aliados para avanzar con la reforma de la Ley Nacional de Salud Mental. La jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, anunció los principales cambios del proyecto y anticipó que buscarán firmar el dictamen para llevar la iniciativa al recinto la próxima semana.
La propuesta incorpora modificaciones en los criterios para disponer internaciones involuntarias, el tratamiento de las adicciones y el seguimiento de los pacientes después del alta. Uno de los principales cambios es priorizar la prevención y permitir intervenciones cuando existan conductas que indiquen un riesgo grave para la persona o terceros, sin limitarse al criterio de peligro inminente.
Entre los puntos centrales, el proyecto establece que las internaciones deberán contar con la evaluación de profesionales de la salud, con participación médica y preferentemente de especialistas en psiquiatría. También reconoce el rol de los psicólogos en las evaluaciones y en las decisiones de alta, además de habilitar teleconsultas para facilitar el acceso a especialistas en zonas con menor disponibilidad.
La iniciativa contempla, además, la inclusión de problemáticas como la ludopatía dentro del abordaje de las adicciones, un régimen específico de atención para niños y adolescentes y la elaboración de planes de egreso para pacientes con internaciones prolongadas. En estos casos, se prevé la intervención del Órgano de Revisión cuando la internación supere los 180 días.
Otro aspecto del acuerdo es la restitución de la cooperación técnica, económica y financiera de la Nación con las provincias para implementar las políticas de salud mental. A su vez, se mantiene la prohibición de crear manicomios y se refuerzan los dispositivos de atención comunitaria.
El texto también incorpora las denominadas directivas anticipadas, que permitirán a las personas expresar previamente su consentimiento o rechazo a determinados tratamientos y designar representantes para cuando no puedan manifestar su voluntad.
La reforma todavía debe avanzar en el trámite legislativo. El oficialismo buscará consolidar los apoyos necesarios para obtener dictamen y debatir el proyecto en el Senado durante la próxima semana.



