En Instagram y TikTok comenzó a crecer una tendencia que promete conseguir con determinados alimentos un efecto similar al de medicamentos como Ozempic y Mounjaro, a través de una supuesta estimulación natural del GLP-1. Sin embargo, especialistas advierten que no existe evidencia científica que permita equiparar un alimento con estos medicamentos.
Entre las recomendaciones que circulan aparecen alimentos como chía, lino, psyllium, avena, palta, legumbres, frutos secos, huevos y pescados, además de productos promocionados directamente como “Mounjaro natural” o “Natural Ozempic”.
La explicación parte de un mecanismo real: el organismo libera GLP-1 después de comer y esta hormona participa en la regulación del apetito y de la glucemia. Los medicamentos agonistas del GLP-1, en cambio, fueron diseñados para activar estos receptores durante mucho más tiempo y con una acción farmacológica específica.
La nutricionista Virginia Busnelli, presidenta de la Sociedad Argentina de Nutrición, cuestionó las publicaciones que presentan a determinados alimentos como sustitutos de estos tratamientos y remarcó que no existe un alimento “mágico” capaz de reproducir el efecto de un fármaco.
Entre las preparaciones que se volvieron virales aparece una mezcla de psyllium, chía y lino, bautizada en redes como el “Mounjaro de los pobres”. Estos alimentos aportan fibra soluble, que puede favorecer la saciedad y enlentecer el vaciamiento gástrico, pero sus efectos no son comparables con los de un agonista del GLP-1.
Los especialistas señalan que proteínas, grasas insaturadas y distintos tipos de fibra pueden contribuir a una alimentación que favorezca la saciedad y las señales intestinales relacionadas con el GLP-1. Sin embargo, esto no significa que cada alimento individual tenga un efecto clínicamente relevante sobre esta hormona ni que pueda reemplazar un tratamiento médico.
La principal advertencia apunta a evitar que estas tendencias lleven a las personas a abandonar o modificar por cuenta propia medicamentos indicados por profesionales. Los tratamientos con agonistas del GLP-1 requieren evaluación y seguimiento médico, y pueden complementarse con cambios en la alimentación y actividad física.
En definitiva, los alimentos ricos en fibra, proteínas y grasas saludables pueden formar parte de una alimentación de buena calidad, pero no existe un “Ozempic natural” ni un alimento capaz de reemplazar la acción farmacológica de estos medicamentos.



